La gestión estratégica de la cadena de suministro en México enfrenta retos operativos ligados a factores externos que no pueden controlarse desde la operación diaria. Más allá del contexto coyuntural, empresas y operadores integran en sus modelos de negocio prácticas de resiliencia para garantizar la seguridad del personal, la protección de mercancías y la continuidad …
Continuidad operativa: el desafío logístico que enfrentan las empresas en México

La gestión estratégica de la cadena de suministro en México enfrenta retos operativos ligados a factores externos que no pueden controlarse desde la operación diaria. Más allá del contexto coyuntural, empresas y operadores integran en sus modelos de negocio prácticas de resiliencia para garantizar la seguridad del personal, la protección de mercancías y la continuidad operativa frente a interrupciones no previstas.
Contexto de riesgo operativo en México
El transporte terrestre concentra la mayor parte del movimiento de mercancías dentro del país; 81 % del transporte de carga terrestre se realiza por carretera y constituye la espina dorsal de la distribución logística nacional (Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI; Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, SICT).
En 2024 y 2025, los robos a transporte de carga se ubicaron en niveles elevados, con reportes que alcanzan más de 15 900 incidentes en 2024 y más de 14 000 entre enero y septiembre de 2025, con pérdidas estimadas de 350 000 a 500 000 pesos por evento en mercancías, además de mayores primas de seguros y gastos adicionales de seguridad (Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, SESNSP; Cámara Nacional del Autotransporte de Carga, CANACAR; Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, AMIS).
Estos eventos se concentran principalmente en corredores como el Estado de México, Puebla y Guanajuato (SESNSP). En zonas de mayor incidencia, los costos vinculados a seguridad pueden representar entre el 7 % y 10 % del costo total de un viaje de transporte (Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología, COMCE; Dirección General de Facilitación Comercial y de Comercio Exterior, Secretaría de Economía).
Según reportes de seguridad logística, la mayoría de estos incidentes (más del 80 %) involucran violencia contra conductores o personal en tránsito, lo que convierte a este factor en un aspecto determinante para la planeación operativa (SESNSP; Fiscalía General de la República, FGR).
Estos datos no son un juicio sobre ningún suceso específico, sino refleja la realidad operacional a la que se enfrentan miles de empresas que dependen del movimiento terrestre para mantener sus inventarios y cumplir compromisos de entrega.
Integrar resiliencia como ventaja competitiva
Ante un entorno con riesgos expuestos, los modelos de planeación que incorporan análisis de riesgo y continuidad de negocio permiten:
- Anticipar escenarios de interrupción analizando rutas, perfiles de riesgo y ventanas críticas de entrega.
- Diseñar rutas alternas y opciones logísticas multimodales que minimicen impacto ante bloqueos o restricciones temporales.
- Implementar sistemas de visibilidad en tiempo real, que ayuden a tomar decisiones rápidas para la redistribución de cargas o modificación de rutas.
- Desarrollar protocolos de seguridad y protección del capital humano, priorizando la integridad del personal operativo ante cualquier eventualidad.
Esta manera de planear no solo reduce la probabilidad de interrupciones, sino que permite a las organizaciones mantener su operación con menor impacto económico y mayor confianza entre sus clientes y proveedores.
La importancia de los planes de continuidad
Disaster Recovery Plans (planes de recuperación ante desastres) y Business Continuity Plans (planes de continuidad de negocio) deben estar verificados, actualizados y alineados con:
- Evaluaciones de riesgo regionales, considerando variación por corredor y tipo de mercancía.
- Métricas de tiempo real sobre flotas y condiciones de tránsito.
- Protocolos claros de respuesta y comunicación interna para proteger a colaboradores y activos.
Las organizaciones que han integrado estas prácticas han logrado disminuir tiempos de recuperación y proteger tanto al personal como sus activos en entornos operativos volátiles.
“La resiliencia logística no es un gasto adicional: es la arquitectura que permite que una cadena de suministro siga operando frente a lo inesperado, protegiendo a las personas y garantizando entregas con menor fricción”, señala José Ambe, CEO de LDM.
Ante la inevitabilidad de factores externos que afecten la ejecución logística, la adaptabilidad, respaldada por prácticas robustas de gestión de riesgo, se vuelve un diferenciador competitivo y una pieza clave para sostener operaciones eficientes en México.
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