El presidente brasileño recibió al actor y activista ambiental en Brasilia para hablar sobre cambio climático, deforestación y nuevas estrategias para conservar las selvas tropicales.
El cambio climático, la protección de los bosques y la defensa de los territorios indígenas fueron el centro de una conversación de aproximadamente 40 minutos entre el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el actor y activista ambiental Leonardo DiCaprio, durante un encuentro celebrado en el Palacio de Planalto.
La reunión puso nuevamente a Brasil en el centro de la conversación ambiental internacional, particularmente por el papel que desempeñan sus bosques tropicales en la lucha contra el calentamiento global.
Durante el encuentro, Lula expuso algunos de los avances de su gobierno en materia ambiental, entre ellos la reducción de la deforestación, el combate contra la minería ilegal y la demarcación de territorios indígenas.
El mandatario también destacó las características de la matriz energética brasileña y las medidas adoptadas para reducir las emisiones de dióxido de carbono. Entre ellas mencionó el uso de combustibles con 32 por ciento de etanol en la gasolina y 15 por ciento de biodiésel en el diésel.
Un vínculo que comenzó hace 25 años
Para DiCaprio, la conversación también tuvo un componente personal. El actor recordó su visita a la región del Xingu hace 25 años y su relación de amistad con el reconocido líder indígena Raoni Metuktire.
DiCaprio explicó el trabajo que desarrolla su organización en defensa de los bosques brasileños y los territorios indígenas, así como la cooperación que mantiene con el Gobierno federal. También habló de iniciativas de conservación que impulsa en otras regiones del mundo, particularmente en África y Asia.
Lula reconoció públicamente el compromiso del actor con las causas ambiental e indígena, dos temas que han marcado buena parte de la actividad internacional de DiCaprio.
Bosques que también pueden financiar su conservación
En la reunión participó Wes Sechrest, director ejecutivo de la organización Re, quien destacó la creación del Fondo Tropical Bosques para Siempre, una iniciativa brasileña que busca transformar la conservación de las selvas tropicales en una oportunidad para movilizar recursos.
El mecanismo plantea recompensar económicamente a los países que mantienen sus bosques en pie y, al mismo tiempo, generar retornos para los inversionistas. La propuesta pretende así crear un modelo financiero que permita sostener a largo plazo la protección de algunos de los ecosistemas más importantes del planeta.
El encuentro contó también con la presencia de la primera dama Janja Lula da Silva; la ministra de Cultura, Margareth Menezes; su secretario ejecutivo, Márcio Tavares; el ministro de Pueblos Indígenas, Eloy Terena, y el ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático, João Paulo Capobianco.
La reunión entre Lula y DiCaprio refleja cómo la defensa de los bosques tropicales ha dejado de ser únicamente una cuestión ambiental para convertirse también en un asunto de política pública, derechos indígenas, financiamiento internacional y combate al cambio climático.
Para Brasil, conservar sus selvas significa proteger territorios y comunidades, pero también mantener uno de los principales recursos naturales con los que cuenta el planeta frente a una crisis climática que exige respuestas cada vez más coordinadas.

