El presidente estadounidense volvió a presionar a la Reserva Federal y exigió una reducción de los tipos de interés; advirtió que, de no ocurrir, podría suspender el comercio con países con los que Estados Unidos mantiene déficit.
Donald Trump volvió a elevar la presión sobre la Reserva Federal (Fed). Este viernes, el presidente de Estados Unidos exigió una reducción de las tasas de interés y lanzó una advertencia de alcance comercial: si no se abarata el costo del dinero, su gobierno podría dejar de comerciar con los países con los que mantiene déficits comerciales.
“Bajen la tasa o dejaré de comerciar con los países con los que tenemos un déficit”, escribió el mandatario en su red social Truth Social.
Trump vinculó su amenaza con una reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos relacionada con los aranceles impulsados por su administración. Según el presidente, el fallo reconoció la facultad del Ejecutivo para adoptar medidas comerciales de este tipo.
“¡Es mejor que los aranceles!”, afirmó, antes de cerrar su mensaje con una nueva apelación: “Sean patriotas”.
Presión sobre la Reserva Federal
El pronunciamiento se produjo después de la publicación de un informe mensual de empleo más sólido de lo esperado, dato que Trump utilizó para defender su argumento de que Estados Unidos tiene condiciones para reducir el costo del financiamiento.
El presidente también sostuvo que la mejora en la calificación crediticia del país debería respaldar una reducción de las tasas y pidió a la Reserva Federal y a su presidente, Kevin Warsh, “actuar con inteligencia”.
“¡Las tasas de interés elevadas colocan a EE.UU. en una desventaja muy injusta, y no permitiré que eso suceda!”, escribió.
Trump insistió además en que Estados Unidos debería tener la “tasa más baja de cualquier país del mundo”, como, según dijo, ocurría “en los viejos tiempos”.
Su argumento parte de una premisa sencilla: un país con una economía y un crédito más fuertes debería pagar menos por financiarse. “Un país fuerte significa un tipo de interés más bajo: es un mejor crédito. ¡Muy sencillo!”, sostuvo.
Regresa el pulso con la Fed
El mensaje representa un nuevo episodio en la campaña de presión de Trump sobre la Reserva Federal, un enfrentamiento que se había moderado tras el nombramiento de Warsh, elegido por el propio mandatario para sustituir a Jerome Powell.
La exigencia presidencial llega además a dos meses de las elecciones de mitad de mandato, en un contexto en el que la inflación continúa siendo una de las principales preocupaciones para los estadounidenses.
Trump ha convertido en uno de sus argumentos recurrentes la necesidad de reducir las tasas de interés y, al mismo tiempo, ha cuestionado de manera frecuente los déficits comerciales de Estados Unidos con otras naciones.
Ahora ambas preocupaciones aparecen vinculadas en una misma amenaza: menores tasas de interés o restricciones comerciales para los países con los que Washington mantiene un déficit.
La advertencia abre nuevamente un frente de tensión entre la Casa Blanca, la política monetaria y sus socios comerciales, en momentos en que las decisiones sobre tasas y aranceles tienen efectos que van mucho más allá de las fronteras estadounidenses.

