La decisión para enviar agua al Distrito de Riego 026 dependerá de los niveles que alcancen las presas al concluir la temporada de lluvias.
El agua que podría llegar desde la presa El Cuchillo, en Nuevo León, hacia la Marte R. Gómez, en Tamaulipas, todavía no tiene destino asegurado. La decisión sobre el trasvase dependerá de cómo evolucionen los almacenamientos durante las próximas semanas, particularmente en septiembre y octubre, meses que podrían cambiar el panorama hídrico de la región.
El secretario de Recursos Hidráulicos para el Bienestar, Raúl Quiroga Álvarez, señaló que todavía es prematuro anticipar si habrá envío de agua hacia el Distrito de Riego 026, debido a que las lluvias de las próximas semanas podrían generar nuevos escurrimientos y mejorar las condiciones de ambas presas.
Septiembre representa uno de los periodos con mayores aportaciones de agua, por lo que todavía existe la expectativa de que las precipitaciones permitan recuperar parte de los almacenamientos y reunir el volumen necesario para atender el próximo ciclo agrícola.
Sin embargo, el funcionario reconoció que si la evaluación se realizara con las condiciones actuales, el trasvase estaría comprometido.
Productores, a la espera del agua
La incertidumbre mantiene atentos a los productores del Distrito de Riego 026, cuya actividad depende directamente de la disponibilidad del recurso. El distrito comprende alrededor de 70 mil hectáreas, por lo que cualquier modificación en el volumen disponible puede tener repercusiones en la planeación agrícola.
De acuerdo con los datos más recientes citados, la presa El Cuchillo registra alrededor de 602 millones de metros cúbicos, mientras que la Marte R. Gómez almacena aproximadamente 492 millones.
Aunque los niveles actuales se encuentran dentro de los parámetros contemplados en el acuerdo para evaluar la posibilidad del trasvase, todavía no existe una decisión definitiva. Los almacenamientos pueden modificarse considerablemente durante las próximas semanas, dependiendo de la cantidad de lluvia y de los escurrimientos que lleguen a las cuencas.
El panorama no es igual para todos
Quiroga Álvarez advirtió que la disponibilidad de agua representa un escenario todavía más complejo para otros sectores agrícolas, particularmente para el Distrito de Riego 025.
Ante esta situación, el Gobierno de Tamaulipas mantiene como prioridad garantizar el abasto para consumo público urbano, por encima de otros usos, mientras se observa la evolución de las condiciones hidrológicas.
La expectativa de los productores del 026 está ahora puesta en el comportamiento de las lluvias. Septiembre y octubre serán meses clave para determinar si el agua almacenada permite sostener el próximo ciclo agrícola o si la región tendrá que enfrentar mayores restricciones.
Por ahora, el trasvase permanece sobre la mesa, pero la decisión tendrá que esperar. El nivel de las presas y la cantidad de agua que llegue durante el cierre de la temporada de lluvias serán los factores que finalmente inclinen la balanza.

