Diputados aprueban nacionalidad única para aspirar a la Presidencia y gubernaturas

La reforma impulsada por Claudia Sheinbaum modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución; Morena y sus aliados la respaldaron con 344 votos, mientras la oposición cuestionó sus efectos sobre mexicanos con doble nacionalidad.

La Cámara de Diputados aprobó la reforma constitucional que establece la nacionalidad mexicana única como requisito para quienes busquen la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

El dictamen, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, obtuvo 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención. La propuesta modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y deberá continuar su proceso legislativo en el Senado.

La reforma no elimina la posibilidad de que una persona tenga doble nacionalidad, pero establece que quienes aspiren a los cargos señalados deberán renunciar a cualquier otra nacionalidad antes de solicitar su registro como candidatos.

¿Qué establece la reforma?

De acuerdo con el dictamen aprobado, quienes busquen la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán ser ciudadanos mexicanos y no tener otra nacionalidad al momento de solicitar su registro.

Además, durante el ejercicio del cargo no podrán adquirir o solicitar otra nacionalidad.

La propuesta también establece restricciones relacionadas con el uso de documentos extranjeros: quienes ocupen estos cargos no podrán utilizar pasaportes ni documentos expedidos por otros países.

El nuevo requisito está planteado para entrar en vigor en 2028, por lo que no afectaría las elecciones de gubernaturas previstas para 2027.

Oposición cuestiona la medida

Las bancadas de oposición votaron en contra y argumentaron que la reforma puede afectar los derechos políticos de mexicanos que poseen otra nacionalidad, particularmente personas vinculadas con comunidades migrantes.

Desde Movimiento Ciudadano, la diputada Claudia Ruiz Massieu sostuvo que contar con más de una nacionalidad no significa necesariamente tener una lealtad dividida.

“La nacionalidad es parte de su identidad y se puede tener más de una y tener un compromiso total con un país”, afirmó.

La panista Blanca Leticia Gutiérrez Garza cuestionó además que el requisito se establezca para la Presidencia y las gubernaturas, pero no para quienes ocupan cargos legislativos y también pueden contar con otra nacionalidad.

“Para reformar la Constitución sí somos suficientemente mexicanos pero para gobernar dejamos de serlo?”, declaró.

PAN acusa un nuevo requisito electoral

El coordinador del PAN en San Lázaro, Elías Lixa, sostuvo que la modificación constitucional constituye en los hechos una reforma electoral debido a que incorpora nuevos requisitos para quienes pretendan competir por determinados cargos.

Desde esa perspectiva, el panista cuestionó que el cambio sea procesado durante el periodo previo a las elecciones de 2027.

La oposición también ha relacionado la reforma con el caso del exgobernador de Tamaulipas Francisco García Cabeza de Vaca, quien posee nacionalidad mexicana y estadounidense y ha expresado aspiraciones políticas rumbo a 2030. El propio panista ha interpretado públicamente la iniciativa como una medida dirigida contra su eventual candidatura.

Morena defiende la soberanía nacional

Los legisladores de Morena defendieron la reforma y rechazaron que implique una afectación a la ciudadanía. Su argumento central es que quienes ocupen las máximas posiciones del Poder Ejecutivo deben tener únicamente la nacionalidad mexicana, como una forma de garantizar que sus decisiones respondan al marco constitucional y a los intereses nacionales.

El diputado Guillermo Rafael Santiago Rodríguez sostuvo que la oposición no estaba defendiendo los derechos de la ciudadanía, sino al exgobernador tamaulipeco.

Durante el debate lanzó una de las frases más confrontativas de la sesión:

“Alguien le avise a Cabeza de Vaca que las elecciones se ganan en México, no en McAllen”.

La discusión refleja así dos posiciones enfrentadas: mientras el oficialismo presenta la reforma como una medida vinculada con la soberanía y la lealtad institucional, sus opositores advierten que introduce una restricción adicional a los derechos políticos de ciudadanos mexicanos con doble nacionalidad.

La reforma sigue su camino en el Senado

Con la aprobación en San Lázaro, el proyecto continuará su recorrido legislativo en el Senado de la República, donde requerirá una mayoría calificada al tratarse de una modificación constitucional.

El debate, por tanto, todavía no concluye. La discusión sobre quién puede aspirar a los principales cargos ejecutivos del país pasa ahora a la Cámara alta, donde se definirá si la reforma consigue los votos necesarios para avanzar hacia las legislaturas estatales y completar el procedimiento de modificación constitucional.

Shares:
Show Comments (0)
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *