México se encamina a cerrar 2026 con uno de los mayores niveles de inversión extranjera directa (IED) de los últimos años. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, anticipó que en los últimos meses del año podrían anunciarse nuevos proyectos por más de 20 mil millones de dólares, después de que durante el primer semestre se registraran alrededor de 35 mil millones.
La suma de los recursos registrados, los proyectos ya anunciados y las nuevas inversiones que están por presentarse coloca al país ante una expectativa de cierre cercana a 55 mil millones de dólares. Sin embargo, se trata de una proyección que incluye anuncios y proyectos en cartera, por lo que no todo ese monto representa recursos que ya hayan ingresado a México.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Ebrard sostuvo que los niveles de inversión extranjera se encuentran por encima de lo esperado por el gobierno federal y de los registrados en años recientes.
Una cartera que todavía puede crecer
El secretario explicó que, además de los aproximadamente 35 mil millones de dólares registrados durante el primer semestre, existe una cartera de proyectos previamente anunciados por unos 14 mil millones de dólares.
A ello se sumarían nuevas inversiones que la Secretaría de Economía prevé anunciar durante los últimos meses de 2026, por un monto que podría superar los 20 mil millones de dólares.
El funcionario señaló que estos proyectos serán dados a conocer de manera gradual y que el comportamiento de la inversión extranjera se mantiene por encima de las expectativas oficiales.
La propia Presidencia reportó que los 35 mil millones de dólares de IED registrados durante el primer semestre representan un crecimiento de 12 por ciento frente al mismo periodo de 2024.
LEGO apuesta otros 400 millones de dólares por Nuevo León
Uno de los anuncios realizados durante la conferencia fue el de LEGO, que invertirá más de 400 millones de dólares para ampliar su complejo de manufactura en Ciénega de Flores, Nuevo León.
El proyecto contempla la construcción de un nuevo edificio de empaque y un almacén automatizado de alta capacidad, además de 62 mil metros cuadrados de nueva infraestructura industrial.
La ampliación permitirá incrementar en 35 por ciento la capacidad de producción de la planta y contempla la creación de aproximadamente mil 300 nuevos empleos. De acuerdo con la empresa, las obras comenzarán a principios de 2027 y concluirán en 2029.
La planta de Nuevo León tiene además un peso estratégico para la compañía: LEGO señala que actualmente cuenta con alrededor de 7 mil 300 trabajadores en ese complejo, desde donde se realizan procesos que incluyen moldeo, procesamiento, decoración y empaque de sus productos.
El reto ahora es convertir la inversión en capacidad
El crecimiento de los anuncios de inversión también plantea una pregunta para México: ¿tiene el país la infraestructura necesaria para absorber una nueva ola de expansión industrial?
El propio Ebrard reconoció durante la conferencia que un mayor volumen de inversiones implica también una mayor demanda de trámites, infraestructura y servicios digitales.
En el caso de Nuevo León, la expansión de LEGO representa un ejemplo concreto de las necesidades que acompañan a la llegada de capital: más capacidad industrial, almacenamiento automatizado, logística, energía, conectividad y trabajadores especializados.
La empresa, de hecho, señaló que la disponibilidad de una fuerza laboral capacitada en Monterrey ha contribuido al crecimiento de sus operaciones y que la nueva inversión también contempla oportunidades de capacitación y desarrollo profesional.
El Plan México busca acelerar los proyectos
Durante la misma conferencia, Sheinbaum señaló que trabaja con la economista Mariana Mazzucato en aspectos relacionados con el Plan México y en una reorganización de procesos gubernamentales para acelerar el cumplimiento de sus objetivos.
El planteamiento ocurre mientras el gobierno busca facilitar la llegada de nuevas inversiones y reducir los tiempos asociados con trámites y autorizaciones.
En este escenario, el desafío no consiste únicamente en atraer capital extranjero, sino en crear las condiciones para que esos proyectos puedan desarrollarse con infraestructura suficiente y generen empleos, cadenas de proveeduría y mayor capacidad productiva.
El norte mexicano, ante una nueva presión industrial
La expansión de empresas como LEGO muestra que la inversión extranjera no se traduce solamente en una cifra en dólares. Cada nuevo proyecto implica espacios industriales, carreteras, energía, agua, logística, vivienda y talento especializado.
Por eso, el dato que presenta Economía abre también una discusión sobre la capacidad de las regiones industriales para acompañar este crecimiento.
México cuenta con una cartera de inversiones que podría seguir aumentando durante los próximos meses, pero el verdadero reto será que el capital anunciado pueda convertirse en plantas operando, empleos formales, producción, exportaciones y nuevas cadenas de proveeduría.
Por ahora, el gobierno federal perfila un cierre de año con una expectativa de hasta 55 mil millones de dólares, si se concretan los proyectos previstos y los nuevos anuncios. La cifra todavía es una proyección, pero detrás de ella ya existen inversiones específicas como la ampliación de LEGO en Nuevo León, que muestran cómo la expansión industrial comienza a traducirse en nuevos proyectos sobre el territorio mexicano.

