dega que presuntamente operaba como centro de fabricación y distribución de cigarros ilegales fue desmantelada en Huixquilucan, Estado de México, durante un operativo conjunto de fuerzas federales que permitió asegurar aproximadamente 60 toneladas de productos de tabaco apócrifos y detener a tres personas.
La dimensión del aseguramiento da cuenta de una operación que, de acuerdo con las autoridades, no se limitaba al almacenamiento de mercancía. En el inmueble fueron localizadas más de dos millones de cigarros, así como maquinaria e insumos que presuntamente eran utilizados para producirlos y empaquetarlos.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que entre los detenidos se encuentran dos ciudadanos de nacionalidad canadiense. Los hombres tienen 46, 49 y 60 años.
Operativo coordinado de fuerzas federales
La acción fue resultado de trabajos de inteligencia y coordinación interinstitucional en los que participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Secretaría de Marina (Semar), Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Fiscalía General de la República (FGR), Guardia Nacional y Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Durante el cateo, las autoridades encontraron cuatro máquinas utilizadas para la elaboración y empaquetado de cigarros, además de una importante cantidad de materiales empleados en el proceso de fabricación.
Entre los insumos asegurados había paquetes de marquillas, rollos de papel adherible, papel celofán y más de cuatro mil rollos de papel para cigarros.
También fueron decomisados un compresor y dos vehículos que presuntamente estarían relacionados con las actividades desarrolladas en el inmueble.
Una operación que iba más allá del almacenamiento
La presencia de maquinaria especializada y de grandes cantidades de materia prima apunta, según las autoridades, a que la bodega habría funcionado como un punto de producción y no únicamente de almacenamiento.
El hallazgo de más de dos millones de cigarros terminados, combinado con los equipos y materiales encontrados, será uno de los elementos que deberán analizarse durante las investigaciones para establecer cómo operaba el sitio y cuál era el alcance de la presunta red.
Las autoridades también deberán determinar el origen de los insumos, los posibles destinos de los productos y la participación que habría tenido cada una de las personas detenidas.
Bodega queda bajo resguardo
Una vez concluidas las diligencias, el inmueble fue sellado y quedó bajo resguardo de las autoridades federales.
Los tres detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público, junto con los cigarros, maquinaria, vehículos e insumos localizados durante el cateo.
El aseguramiento representa un golpe a una actividad que, además de alimentar el mercado ilegal de productos de tabaco, puede generar afectaciones a la recaudación fiscal y a las cadenas formales de comercialización.
La investigación continuará para determinar la dimensión de la presunta estructura de producción y distribución, así como las posibles responsabilidades de quienes participaron en su funcionamiento.
Por ahora, el operativo deja al descubierto una operación de gran escala que habría convertido una bodega de Huixquilucan en un punto de fabricación de cigarros apócrifos, con toneladas de mercancía y maquinaria suficiente para mantener activa una cadena clandestina de producción.

