El conjunto universitario tendrá una semana corta y viajará a Oaxaca para enfrentar el jueves a Alebrijes; está a un punto de la zona de calificación y buscará mantener su solidez defensiva como una de sus principales armas.
El calendario no da tregua. Correcaminos de la UAT tendrá apenas un par de días para preparar su siguiente compromiso antes de hacer las maletas rumbo a Oaxaca, donde este jueves enfrentará a Alebrijes en el partido inaugural de la jornada 12.
Con la liguilla cada vez más cerca, cada punto comienza a tener un peso mayor. El conjunto azulnaranja se encuentra a una unidad de la zona de calificación y a tres puntos del top 3, por lo que el duelo en la Verde Antequera representa una oportunidad para acercarse a los primeros lugares.
Una semana corta, un reto inmediato
El equipo inició este lunes sus trabajos bajo la dirección técnica de Gabriel Pereyra, en una sesión marcada por una intensa lluvia que no modificó los planes del estratega argentino.
El poco tiempo disponible obliga a aprovechar cada entrenamiento. Apenas concluya la práctica del martes, el plantel emprenderá el viaje a Oaxaca para llegar en condiciones de disputar el encuentro del jueves.
La prioridad está clara: ajustar la estrategia, recuperar jugadores y encontrar la fórmula que permita sumar como visitante.
La defensa, una fortaleza reciente
Uno de los argumentos que Correcaminos llevará a Oaxaca es la mejoría que ha mostrado en la zona defensiva.
El equipo acumula 180 minutos sin recibir gol, una racha que cobra especial relevancia ante los ajustes que el cuerpo técnico ha tenido que realizar debido a las lesiones.
Emiliano Pérez ha respondido bajo los tres postes, mientras que la línea defensiva también ha encontrado estabilidad pese a las modificaciones provocadas por las ausencias de Dippipa, Oliver Pérez y Gerardo Moreno.
En los costados, Catalán y Ortega han contribuido a darle solidez a una zaga que busca mantener la portería en cero por tercer partido consecutivo.
Ganar fuera para volver a la pelea
Correcaminos también apuesta por una de sus mejores cartas: su rendimiento como visitante.
Con la clasificación al alcance, el equipo universitario necesita aprovechar los partidos fuera de casa para recuperar el protagonismo que el cuerpo técnico se planteó al inicio de la campaña.
El margen de error comienza a reducirse. A cuatro jornadas de cerrar la fase regular, cada resultado puede modificar la posición del equipo en la tabla y acercarlo o alejarlo del objetivo.
Cuatro partidos para definir el rumbo
La recta final del torneo presenta un escenario equilibrado para el conjunto azulnaranja: dos partidos en casa y dos como visitante.
Ese tramo final será determinante para conocer si Correcaminos consigue instalarse nuevamente entre los equipos que disputarán la fiesta grande.
El primer desafío será en Oaxaca. Con una semana corta, una defensa que comienza a recuperar confianza y la clasificación todavía al alcance, el conjunto universitario buscará ante Alebrijes algo más que tres puntos: un resultado que confirme que está listo para pelear hasta el final por un lugar en la liguilla.

