Premio CGLU-Ciudad de México-Cultura 21 reconoció iniciativas de Palestina y Brasil,

La cultura también puede preservar la memoria de un pueblo, abrir espacios para las nuevas generaciones y transformar la vida de las comunidades. Bajo esa premisa, la Ciudad de México celebró la séptima edición del Premio Internacional CGLU-Ciudad de México-Cultura 21, que distinguió proyectos de gobiernos locales y personalidades que impulsan los derechos culturales y el desarrollo sostenible.

La ceremonia se realizó el 8 de octubre en el Museo José Luis Cuevas, en el Centro Histórico, con la participación de representantes de iniciativas internacionales centradas en la igualdad, los sistemas de cuidados y el acceso a la cultura.

En la categoría de ciudad o gobierno local, los reconocimientos principales fueron para Ramallah, Palestina, y São Paulo, Brasil, por proyectos que muestran distintas maneras de vincular la cultura con las necesidades de sus comunidades.

Ramallah: conservar el patrimonio y la memoria colectiva

La ciudad palestina de Ramallah fue reconocida por el proyecto “Patrimonio Vivo para un futuro resiliente”, enfocado en preservar inmuebles históricos y recuperar la memoria oral y musical de sus comunidades.

La iniciativa busca mantener vivo un patrimonio que no se limita a los edificios: también comprende las historias, los sonidos, las tradiciones y las experiencias que dan identidad a una sociedad.

Su reconocimiento destaca el papel de la cultura como una herramienta para conservar la memoria colectiva y fortalecer los vínculos comunitarios frente a los desafíos del presente.

São Paulo impulsa el talento cultural de los jóvenes

Por su parte, São Paulo obtuvo el galardón por el Programa VAI, una iniciativa que respalda proyectos culturales desarrollados por jóvenes de zonas periféricas mediante apoyos económicos y asesoría técnica.

El programa busca facilitar que las nuevas generaciones desarrollen sus propuestas artísticas y participen activamente en la vida cultural de sus comunidades.

Este modelo pone el acento en la descentralización de los recursos y las oportunidades, con el propósito de que la creación cultural no dependa exclusivamente de los espacios tradicionales ni se concentre en las zonas con mayor infraestructura.

Reconocen a investigadores y especialistas internacionales

La categoría de personalidad distinguió a dos figuras por sus aportaciones al ámbito cultural: la investigadora canadiense Nancy Duxbury y el académico indo-australiano Amareswar Galla.

Sus reconocimientos se sumaron a los otorgados a gobiernos locales por iniciativas que relacionan la cultura con la participación ciudadana, la inclusión y el desarrollo de las comunidades.

En la categoría de buenas prácticas fueron reconocidos Hidalgo, Puebla y Toluca, en México, así como Maricá, Brasil, por proyectos vinculados con la descentralización cultural, la democracia cultural y la transformación comunitaria.

También recibieron menciones especiales Múnich, Alemania; Recife y Salvador, Brasil, y Pichincha, Ecuador, por iniciativas relacionadas con la igualdad de género, la prevención de la violencia y la promoción de distintas expresiones artísticas.

La cultura como parte del desarrollo sostenible

Durante la ceremonia, la secretaria de Cultura de la Ciudad de México, Ana Francis López Bayghen Patiño, destacó la importancia de visibilizar experiencias internacionales que puedan contribuir a construir sociedades más justas e igualitarias.

La funcionaria señaló que estos reconocimientos fortalecen el papel de la cultura dentro de la gobernanza y el desarrollo sostenible, al mostrar que las políticas culturales también pueden atender necesidades sociales y ampliar las oportunidades de participación.

El premio busca precisamente identificar iniciativas innovadoras con impacto social que puedan adaptarse y reproducirse en otras regiones, fortaleciendo el acceso a la cultura y el bienestar colectivo.

Un cierre con música mexicana

La ceremonia concluyó con una presentación de la Escuela de Mariachi Ollin Yoliztli Garibaldi, que interpretó temas emblemáticos como La Bikina y México lindo y querido.

El cierre musical incorporó una expresión representativa de la tradición mexicana a una jornada dedicada a reconocer experiencias culturales de distintas partes del mundo.

Con esta séptima edición, el Premio Internacional CGLU-Ciudad de México-Cultura 21 volvió a colocar en el centro de la conversación una idea fundamental: la cultura no solo conserva la identidad de los pueblos, también puede abrir oportunidades, fortalecer la convivencia y convertirse en una herramienta para transformar comunidades.

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