Durante un mitin en Tennessee, el presidente estadounidense planteó la posibilidad de poner su nombre a uno de los dos grandes océanos. La declaración se suma a sus anteriores propuestas para cambiar la denominación del Golfo de México y otros lugares geográficos.
Clarksville, Tennessee.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar comentarios con sus propuestas sobre los nombres de accidentes geográficos. Durante un mitin celebrado este sábado en Clarksville, Tennessee, sugirió que el océano Atlántico o el Pacífico podrían llamarse “océano Trump” u “océano de las Américas”, una idea que presentó entre bromas, risas y aplausos de los asistentes.
“Necesitamos un río y necesitamos un océano. Así que he estado pensando en el Atlántico o en el Pacífico. Lo llamaremos océano Trump u océano de las Américas”, expresó el mandatario durante su intervención.
Trump añadió que, antes de dejar la Presidencia, le gustaría que un océano y un gran río llevaran una denominación vinculada con su país o con su nombre. Sin embargo, descartó modificar los nombres del río Hudson y del río Misisipi.
En referencia al Hudson, que atraviesa el estado de Nueva York y lleva el nombre del explorador Henry Hudson, el presidente hizo un comentario irónico sobre su denominación histórica.
Del Golfo de México al llamado golfo de América
La nueva declaración se suma a otras iniciativas impulsadas por Trump para modificar nombres geográficos. Entre ellas destaca su orden de cambiar, para el uso oficial federal estadounidense, el nombre del Golfo de México por el de golfo de América.
También promovió el cambio de denominación del lago Ontario por lago de América, de acuerdo con la información citada en los reportes sobre sus propuestas.
El mandatario incluso ha sugerido que el estado de Nuevo México podría pasar a llamarse “Nueva América”, aunque una modificación de esa naturaleza sería mucho más compleja que un cambio aplicado a la nomenclatura utilizada por las agencias federales.
¿Puede Trump cambiar el nombre de un océano?
El presidente estadounidense puede ordenar modificaciones en los nombres geográficos utilizados por las dependencias federales de su país, dentro de las facultades y procedimientos correspondientes. Sin embargo, eso no significa que pueda imponer unilateralmente una nueva denominación de alcance mundial.
Los nombres geográficos internacionales pueden involucrar a otros países, organismos especializados y mecanismos de reconocimiento cartográfico. Por ello, una decisión administrativa estadounidense no obliga automáticamente a otras naciones a adoptar el mismo nombre.
En el caso del Golfo de México, por ejemplo, la denominación tradicional continúa utilizándose internacionalmente, aunque Estados Unidos haya adoptado el nombre de golfo de América para determinados usos oficiales dentro de su jurisdicción.
Una propuesta que vuelve a poner los nombres geográficos en el debate
Las declaraciones de Trump mantienen la atención sobre su interés en modificar denominaciones históricas de lugares y cuerpos de agua. Mientras algunas de sus propuestas se han traducido en cambios administrativos dentro de Estados Unidos, otras plantean dificultades legales y políticas adicionales.
Por ahora, la posibilidad de llamar “océano Trump” o “océano de las Américas” al Atlántico o al Pacífico fue presentada durante el mitin como una idea expresada en tono de broma, no como un cambio oficial anunciado.
La propuesta abre nuevamente el debate sobre hasta dónde pueden llegar las decisiones de un gobierno nacional cuando se trata de nombres geográficos que forman parte de la historia, la cartografía y el uso internacional.

