Ciberataque calienta congeladores de supermercados en Francia y amenaza millones de euros en alimentos

Cientos de establecimientos de grandes cadenas sufrieron alteraciones en sus sistemas de refrigeración. Los atacantes habrían manipulado un software de control remoto para elevar la temperatura de los equipos durante la noche.

Un ciberataque contra sistemas de refrigeración afectó a cientos de supermercados en Francia y provocó que refrigeradores y congeladores elevaran su temperatura, poniendo en riesgo grandes cantidades de alimentos frescos y congelados. Las pérdidas potenciales se estiman en millones de euros.

De acuerdo con información de las cadenas afectadas, los piratas informáticos tomaron el control del software utilizado para regular la temperatura de los equipos y ordenaron que algunas unidades se calentaran durante la noche, en lugar de completar su ciclo habitual de descongelación.

El director ejecutivo de Coopérative U calificó el incidente como un ataque “extremadamente grave y sin precedentes”, luego de que más de un centenar de sus supermercados resultaran afectados.

Cientos de tiendas, entre las afectadas

El ataque también alcanzó a 180 establecimientos de Intermarché y de su marca Netto. Además, un portavoz informó que otras 100 tiendas fueron desconectadas de internet de manera preventiva para reducir el riesgo de que sufrieran una intrusión similar.

Otras grandes cadenas francesas, entre ellas Carrefour, Monoprix y E.Leclerc, también se vieron afectadas por el incidente.

El ataque tuvo como objetivo el software de la compañía danesa de ingeniería Danfoss, que permite a los supermercados supervisar y gestionar de manera remota sus equipos de refrigeración.

La magnitud de las afectaciones y la cantidad de establecimientos involucrados encendieron las alertas sobre los riesgos de seguridad informática en sistemas que controlan infraestructuras esenciales para la conservación de alimentos.

De la descongelación nocturna al sobrecalentamiento

Los congeladores comerciales suelen realizar ciclos breves de descongelación durante la noche, en los que la temperatura aumenta temporalmente para eliminar la acumulación de hielo. Sin embargo, en este caso, los atacantes habrían ordenado que los equipos se calentaran y permanecieran a temperaturas elevadas.

Según una de las cadenas afectadas, algunas unidades habrían alcanzado hasta los 50 grados Celsius. Danfoss, sin embargo, no confirmó los reportes sobre las temperaturas máximas que pudieron alcanzar los refrigeradores y congeladores.

Una elevación de temperatura puede comprometer la conservación de productos perecederos y alimentos congelados, por lo que los establecimientos deben evaluar qué mercancía puede mantenerse en condiciones seguras y cuál debe descartarse.

Equipos antiguos, un punto vulnerable

Danfoss informó que los equipos afectados correspondían a modelos antiguos cuyo software de seguridad ya no podía actualizarse para protegerlos frente a un riesgo que la empresa había identificado previamente.

Este detalle pone de relieve uno de los desafíos de la digitalización comercial: los sistemas conectados que controlan funciones físicas, como la refrigeración, también pueden convertirse en puntos vulnerables si no cuentan con mecanismos de protección actualizados.

Mientras se evalúan las consecuencias del ataque, las pérdidas económicas dependerán de la cantidad de productos afectados y de las medidas que cada supermercado deba adoptar para garantizar la seguridad de sus alimentos.

El incidente también evidencia que un ataque informático no necesariamente se limita al robo de datos o a la interrupción de servicios digitales: cuando alcanza sistemas de control industrial, puede provocar daños materiales y afectar directamente las operaciones cotidianas de las empresas.

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