Cientos de personas marcharon hasta el Palacio de Gobierno de Yucatán para rechazar la posible llegada de empresas israelíes vinculadas con el manejo del agua. También exigieron transparencia en los convenios de colaboración y el fin de las relaciones diplomáticas con Israel, en protesta por la ofensiva contra Palestina.
Con banderas palestinas en alto y consignas contra el gobierno israelí, cientos de personas recorrieron las calles del centro histórico de Mérida para expresar su rechazo a la posible inversión de empresas de Israel en Yucatán y exigir que se rompan los vínculos de colaboración con ese país.
La movilización partió del parque del barrio de Santiago y avanzó hacia el Palacio de Gobierno, donde los manifestantes realizaron un mitin para demandar que las autoridades estatales transparenten los acuerdos suscritos con empresas y representantes israelíes.
Durante el recorrido, los participantes lanzaron consignas dirigidas al gobernador Joaquín Díaz Mena y al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. “¡Huacho, entiende, el agua no se vende!” y “¡A romper, a romper, relación con Israel!” fueron algunas de las expresiones que marcaron la protesta.
Los manifestantes también denunciaron las consecuencias de la ofensiva israelí en Palestina y condenaron las muertes de civiles, incluidos niños. “¡Los niños en Gaza no son una amenaza!” y “¡No es guerra, es genocidio!” fueron parte de los mensajes exhibidos y coreados durante la marcha.
Al frente del contingente avanzó una enorme bandera palestina, seguida por participantes que también portaban banderas de Yucatán y representantes de comunidades mayas.
Rechazo a empresas israelíes y acuerdos de colaboración
Al llegar al Palacio de Gobierno, los inconformes centraron sus reclamos en la presencia de consorcios israelíes en la entidad, cuyos representantes participaron recientemente en la Expo Pro Agro Innovación, celebrada en el Centro de Convenciones Siglo XXI.
Uno de los principales motivos de preocupación fue la posible llegada de compañías relacionadas con el manejo del agua, un recurso que los participantes consideraron estratégico para las comunidades yucatecas.
Durante el mitin, también cuestionaron la continuidad de los vínculos institucionales entre Yucatán e Israel. Señalaron que, durante la administración del panista Mauricio Vila Dosal (2018-2024), se firmó una carta de colaboración con la Embajada de Israel, a la que, según los manifestantes, se ha dado seguimiento durante el actual gobierno.
Para los participantes, la continuidad de estos acercamientos demuestra que no existe una diferencia sustancial entre ambas administraciones en cuanto a su relación con el gobierno israelí.
Entre sus demandas, exigieron que se publiquen los convenios, contratos y registros de colaboración con ese país, además de informar sobre las empresas israelíes que operan o buscan establecerse en territorio yucateco.
Exigen frenar convenios y nuevas inversiones
Los manifestantes plantearon que el gobierno estatal se abstenga de promover acuerdos que faciliten inversiones vinculadas con el Estado de Israel, independientemente del sector económico involucrado.
“Cualquier convenio, acuerdo, compra o licitación bajo competencia que facilite la inversión del capital vinculado con el Estado de Israel en Yucatán, ya sea en temas de agricultura, agua, seguridad o algún otro”, señalaron entre sus exigencias.
También pidieron que no se reciba a representantes diplomáticos o empresariales israelíes en la entidad y reclamaron el rompimiento de relaciones con ese país.
Como parte de sus argumentos, recordaron que la Corte Penal Internacional emitió órdenes de arresto contra Benjamin Netanyahu por presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad relacionados con la situación en Palestina. Los manifestantes consideraron que estos antecedentes deben ser tomados en cuenta por las autoridades yucatecas al establecer acuerdos de cooperación.
Las demandas expresadas durante la movilización forman parte de la postura de los participantes, quienes consideran que los vínculos económicos y diplomáticos con Israel deben revisarse a la luz de la situación humanitaria en Gaza.
La defensa del agua y otras demandas sociales
En la marcha también destacó la presencia de Josefina Ramos González, de 70 años, quien durante varios días de la semana anterior se manifestó para denunciar presuntas irregularidades en el pago de su pensión de viudez ante el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), así como deficiencias en el servicio de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán.
Su participación fue reconocida por activistas, quienes expresaron su intención de dar seguimiento a sus demandas para que reciban atención por parte de las autoridades.
Otros asistentes aprovecharon el encuentro para exponer problemas relacionados con procesos legales y dificultades en el abastecimiento de agua. Sin embargo, al cierre de la movilización, los organizadores reiteraron que el objetivo central era impedir la instalación de empresas israelíes en Yucatán y exigir un cambio en la política de colaboración con ese país.
La protesta trasladó así el conflicto internacional por la situación en Palestina al ámbito local, donde los manifestantes vincularon sus exigencias de solidaridad con el pueblo palestino con la transparencia gubernamental, la protección de los recursos naturales y el rumbo de las relaciones económicas y diplomáticas de Yucatán.

