La incertidumbre sobre la política económica del nuevo gobierno provocó fuertes ventas de acciones y una depreciación del real. La Bolsa de São Paulo activó por primera vez desde 2020 el mecanismo de emergencia para suspender temporalmente las operaciones.
La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente de Brasil provocó una jornada de turbulencia en los mercados financieros. El lunes 26 de octubre, la Bolsa de São Paulo registró pérdidas superiores al 16 por ciento durante las primeras horas de negociación, mientras el real brasileño se debilitó frente al dólar.
La caída fue tan pronunciada que la operadora bursátil B3 activó el circuit breaker, un mecanismo que suspende temporalmente las operaciones cuando el principal índice del mercado alcanza determinados niveles de pérdida. La interrupción duró 30 minutos y buscó contener la volatilidad del mercado. <Cite refs={[«turn730414search1″,»turn730414search8»]}/>
El episodio ocurrió después de que Lula derrotara en la segunda vuelta al senador Flávio Bolsonaro, resultado que sorprendió a inversionistas que habían apostado por un cambio de gobierno y por una política económica más orientada a la reducción del gasto público.
La Bolsa de Brasil cerró con una caída de 13.88%
Durante la sesión, el Ibovespa, principal indicador de la Bolsa brasileña, llegó a perder más de 17 por ciento en su peor momento. Sin embargo, al cierre moderó parte del descenso y terminó con una caída de 13.88 por ciento, hasta los 176 mil 608.23 puntos.
Se trató de su mayor retroceso diario desde marzo de 2020, cuando la pandemia de COVID-19 provocó fuertes movimientos en los mercados internacionales. <Cite refs={[«turn730414search0″,»turn730414search3»]}/>
La presión alcanzó a distintas empresas brasileñas y afectó especialmente a los activos sensibles a las expectativas sobre las tasas de interés, el gasto público y las decisiones económicas que adoptará la administración de Lula.
La reacción bursátil reflejó el reajuste de posiciones de inversionistas que esperaban una victoria de Bolsonaro y anticipaban cambios en la conducción fiscal del país.
El real se deprecia y el dólar supera los 5.60 reales
El mercado cambiario también experimentó una jornada de fuertes movimientos. Durante las primeras operaciones, el dólar llegó a cotizarse cerca de los 5.60 reales, en un momento en que la moneda brasileña llegó a perder alrededor de 12 por ciento frente a la divisa estadounidense.
Al cierre de la jornada, el dólar terminó en 5.403 reales, con un avance de 8.21 por ciento. La variación representó su mayor incremento porcentual diario desde enero de 1999, cuando Brasil atravesaba un periodo de cambios en su régimen cambiario. <Cite refs={[«turn730414search0″,»turn730414search10»]}/>
La diferencia entre las cotizaciones de la mañana y el cierre muestra la intensidad de la volatilidad durante la jornada: aunque el real recuperó parte del terreno perdido, terminó con una depreciación considerable.
¿Por qué reaccionaron los mercados a la victoria de Lula?
La respuesta de los inversionistas estuvo relacionada con las expectativas sobre el rumbo económico de Brasil. Antes de la segunda vuelta, parte del mercado anticipaba una victoria de Flávio Bolsonaro y esperaba una política fiscal más restrictiva, con mayor énfasis en el control del gasto y la deuda pública.
La victoria de Lula modificó esas expectativas y abrió nuevas interrogantes sobre cómo conciliará su gobierno los programas sociales, la inversión pública y la sostenibilidad de las finanzas nacionales.
La caída de las acciones y el debilitamiento del real no significan, por sí solos, que la economía brasileña haya entrado en una crisis. Son movimientos financieros que reflejan las expectativas y decisiones de los participantes del mercado ante un resultado político y sus posibles consecuencias.
La atención de los inversionistas se concentra ahora en las decisiones económicas del gobierno, sus planes fiscales y las señales que envíe sobre la deuda pública.
Un comienzo de mandato bajo presión financiera
La jornada del 26 de octubre dejó una señal de la sensibilidad de los mercados ante los cambios políticos en Brasil. La caída del Ibovespa, la depreciación del real y la activación del mecanismo de emergencia de la Bolsa evidenciaron el ajuste de las expectativas tras la victoria electoral de Lula.
El comportamiento de los mercados en los próximos días dependerá, entre otros factores, de las medidas económicas que anuncie el gobierno y de la confianza que logre generar entre inversionistas nacionales e internacionales.

