La presidenta provisional del Instituto Nacional Electoral anunció que el Órgano Interno de Control investigará los señalamientos contra funcionarios vinculados con la administración de Guadalupe Taddei. También llamó a recuperar la conducción colegiada y garantizar la transparencia rumbo a las elecciones de 2026-2027.
El Instituto Nacional Electoral (INE) inició una nueva etapa de reorganización interna tras la renuncia de tres funcionarios señalados por su presunta cercanía con el contratista Alfredo Hernández Casillas, en medio de cuestionamientos sobre posibles irregularidades en la administración encabezada por Guadalupe Taddei.
La recién nombrada presidenta provisional del organismo, Blanca Cruz, confirmó los movimientos y anunció que solicitará al Órgano Interno de Control (OIC) una investigación exhaustiva e independiente para esclarecer los hechos. La revisión, explicó, deberá realizarse en coordinación con la Auditoría Superior de la Federación (ASF), dentro de las atribuciones de cada institución.
Durante una conferencia de prensa, acompañada por integrantes del Consejo General, Cruz sostuvo que la prioridad es fortalecer los mecanismos de control, recuperar la deliberación colegiada y garantizar que las decisiones institucionales respondan a las necesidades del organismo, no a relaciones personales.
Tres funcionarios dejan sus cargos
Entre los funcionarios cuya salida fue solicitada se encuentran José Alberto Pérez de Acha, titular de la Unidad Técnica de Servicios de Informática; Iliana Araceli Hernández Gómez, responsable de la Unidad Técnica de Igualdad de Género y No Discriminación, y Mario Burciaga, quien ocupaba un cargo relacionado con recursos materiales y servicios en la Dirección Ejecutiva de Administración.
Los tres fueron mencionados en el contexto de la difusión de videos y fotografías de reuniones sociales en las que también aparece el contratista Alfredo Hernández Casillas. La aparición en esas imágenes, por sí sola, no acredita la comisión de una falta administrativa o un delito; corresponde a las instancias competentes determinar si existieron conductas indebidas.
La atención se ha centrado especialmente en el área administrativa, debido a su intervención en procedimientos de licitación y adjudicación, así como en las áreas técnicas que participan en el funcionamiento cotidiano del instituto.
Por otra parte, Roberto Carlos Félix López, encargado de la Secretaría Ejecutiva, permaneció temporalmente en el cargo para validar la sesión en la que Blanca Cruz rindió protesta como presidenta provisional, según la información difundida.
El OIC investigará los señalamientos
Cruz subrayó que la investigación no debe partir de conclusiones anticipadas ni de juicios sobre las personas señaladas, sino de una revisión documentada de los hechos.
“Las estructuras de dirección deben responder a necesidades institucionales y a los acuerdos del órgano colegiado, nunca a las lealtades personales”, afirmó al explicar los objetivos inmediatos de su gestión.
La presidenta provisional también señaló que el Consejo General acordó promover, por conducto del OIC, la cooperación institucional necesaria para contribuir a las investigaciones sobre posibles conductas indebidas de funcionarios que hayan trabajado o continúen dentro del organismo.
La revisión deberá desarrollarse con independencia, transparencia y respeto al debido proceso. De acuerdo con Cruz, la finalidad es establecer si hubo irregularidades y, en su caso, determinar las responsabilidades que correspondan conforme a la ley.
Recuperar la conducción colegiada
Otro de los ejes del mensaje de Cruz fue la necesidad de fortalecer el carácter colegiado del Consejo General, integrado por consejerías que deben deliberar y tomar decisiones de manera institucional.
“El INE no fue concebido para depender de una sola voluntad”, expresó al señalar que la fortaleza del organismo reside en un consejo plural, donde las diferencias forman parte de la deliberación y los acuerdos representan una responsabilidad compartida.
La presidenta provisional sostuvo que la autonomía electoral no significa ausencia de controles, sino que debe acompañarse de rendición de cuentas, transparencia y responsabilidad en el ejercicio de las funciones públicas.
Durante la conferencia también estuvo presente Jorge Montaño, quien se incorporó a la sesión informativa una vez iniciada.
Certeza para las elecciones de 2026-2027
En su mensaje a la ciudadanía, Cruz aseguró que el INE mantiene sus actividades preparatorias para el proceso electoral 2026-2027 y que la reorganización interna no debe afectar el cumplimiento de sus responsabilidades constitucionales.
“Las próximas elecciones se realizarán con transparencia, en estricto apego a la legalidad e imparcialidad”, afirmó.
También destacó el trabajo de las 32 juntas locales ejecutivas y las 300 juntas distritales, cuya labor territorial forma parte de la estructura operativa del instituto.
La funcionaria describió esta etapa como una oportunidad para fortalecer la vida institucional y recuperar la confianza ciudadana. El desafío inmediato será que los cambios administrativos se traduzcan en investigaciones verificables, controles efectivos y continuidad en la organización de los comicios.
Por ahora, la salida de los tres funcionarios y el anuncio de una revisión independiente marcan el inicio de una nueva fase para el organismo. El alcance de las presuntas irregularidades y la posible existencia de responsabilidades dependerán de los resultados que arrojen las investigaciones correspondientes.

