CCE reporta que se destrabaron 23 proyectos de inversión por 3 mil 900 millones de dólares

José Medina Mora Icaza aseguró que el diálogo con el gobierno federal ha permitido agilizar permisos y resolver obstáculos administrativos. Sin embargo, advirtió que la falta de energía y agua sigue limitando la llegada de grandes inversiones al país.

La inversión nacional comienza a recuperar impulso y algunos proyectos que permanecían detenidos ya empiezan a avanzar. Así lo afirmó José Medina Mora Icaza, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), quien informó que, desde mayo pasado, se han destrabado 23 proyectos que representan inversiones por 3 mil 900 millones de dólares.

En entrevista con La Jornada, el dirigente empresarial explicó que estos avances son resultado del diálogo establecido entre el sector privado y el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, particularmente después de la reunión celebrada el 4 de mayo en el Museo Nacional de Antropología.

“Son recursos que ya fluyen a la economía”, señaló Medina Mora, al destacar que existe una mayor disposición de las autoridades para facilitar los proyectos productivos mediante la reducción de trámites, la agilización de permisos y la revisión de procedimientos de fiscalización.

A su juicio, la inversión comienza a reflejarse en la actividad económica, aunque el crecimiento todavía se encuentra por debajo del potencial del país. Recordó que en 2025 la economía creció 0.5 por ciento y mencionó expectativas de expansión de 2 por ciento para este año y de 2.5 por ciento para el siguiente.

Diálogo entre gobierno y empresarios

Medina Mora consideró que uno de los cambios más importantes ha sido la apertura del gobierno federal para escuchar las propuestas del sector privado y construir soluciones conjuntas.

Explicó que, cuando los empresarios plantean un problema, la presidenta Sheinbaum revisa la situación y solicita propuestas para atenderlo. Aunque no todas las peticiones pueden concretarse, afirmó que existe disposición para analizar los obstáculos que frenan la inversión.

Entre los avances mencionó la eliminación de trámites que retrasaban proyectos durante años, así como la revisión de acciones de fiscalización del Servicio de Administración Tributaria (SAT) que habían generado incertidumbre entre algunas empresas.

El dirigente empresarial destacó también la creación de una oficina de proyectos de inversión en la Presidencia de la República, que mantiene reuniones semanales para dar seguimiento a las iniciativas. Según explicó, este mecanismo ha contribuido a destrabar los 23 proyectos anunciados.

Certeza tributaria para impulsar el capital nacional

Uno de los anuncios que, de acuerdo con Medina Mora, marcó un punto de inflexión fue el realizado por la presidenta el 4 de mayo, cuando presentó cuatro decretos relacionados con la promoción de inversiones.

El dirigente destacó particularmente las disposiciones orientadas a evitar la fiscalización retroactiva y la doble tributación, pues consideró que contribuyen a ofrecer mayor certidumbre a las empresas.

Para el presidente del CCE, estas medidas forman parte de una estrategia que busca facilitar la actividad productiva y fortalecer la confianza de los inversionistas.

Subrayó que alrededor de 90 por ciento de la inversión en México tiene origen nacional, por lo que consideró indispensable generar condiciones para que las empresas mexicanas amplíen sus operaciones y desarrollen nuevos proyectos.

Energía y agua, los principales obstáculos

Pese a los avances, Medina Mora identificó dos problemas que continúan limitando el crecimiento de la inversión: la disponibilidad de energía y el suministro de agua.

Explicó que las empresas requieren garantías de abastecimiento para establecer nuevas plantas, ampliar instalaciones o desarrollar proyectos tecnológicos de gran escala.

En materia energética, señaló que existen alrededor de 100 proyectos de generación en distintas regiones del país, aunque reconoció que su desarrollo requiere tiempo.

Como ejemplo de las consecuencias de estas limitaciones, mencionó dos inversiones que, según relató, México perdió. Una correspondía a una planta de semiconductores de origen taiwanés que finalmente se instaló en Tailandia, donde encontró garantías de suministro eléctrico por 30 años.

La segunda era un proyecto de granja de servidores para inteligencia artificial, con una inversión estimada de 40 mil millones de dólares durante cinco años, que habría elegido Brasil debido a las condiciones ofrecidas para garantizar el abastecimiento de agua.

El dirigente empresarial sostuvo que en el sector energético se observan avances más rápidos, mientras que la atención a los problemas relacionados con el agua requiere mayores esfuerzos.

La inversión privada, clave para el crecimiento

Medina Mora consideró que la recuperación económica necesita tiempo, pues los obstáculos acumulados durante años no pueden resolverse de manera inmediata.

Para ilustrarlo, comparó la economía con una fábrica cuya maquinaria permanece apagada durante un periodo prolongado: al reactivarla, es necesario realizar ajustes y reparaciones antes de que vuelva a operar plenamente.

En ese sentido, sostuvo que el crecimiento dependerá de que se eliminen progresivamente las barreras que impiden invertir y producir.

También destacó que la inversión extranjera ha aumentado, aunque precisó que alrededor de 88 por ciento corresponde a reinversión de utilidades. Afirmó que este comportamiento refleja la decisión de empresas establecidas en México de mantener y ampliar sus operaciones.

Entre los sectores donde observa nuevos proyectos mencionó el turismo, con inversiones para ampliar la oferta hotelera; la industria farmacéutica; el sector financiero, y las empresas vinculadas con la electrónica y los semiconductores.

Para el presidente del CCE, el objetivo compartido entre autoridades y empresarios debe ser impulsar la inversión, elevar el crecimiento económico y generar más empleos con mejores remuneraciones.

“Es momento de apostarle a México”, concluyó.

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