Por Jorge Manrique, Rector del Colegio Jurista Durante décadas, el Derecho mexicano vivió entre expedientes interminables, escritos densos y trámites que avanzaban al ritmo de la tinta y el papel. La justicia era, en buena medida, un ejercicio de paciencia. En ese contexto, los juicios orales parecían una asignatura lejana, casi exótica: se mencionaban en …

































