Susana Sánchez Segura Cada 24 de marzo, el Día Mundial de la Tuberculosis recuerda la urgencia de enfrentar, con base científica y políticas públicas consistentes, una de las enfermedades infecciosas más letales del planeta. Tan solo en 2024, la tuberculosis causó 1.23 millones de muertes y se mantuvo como la principal causa de fallecimientos provocada …
Tuberculosis: detectar a tiempo para frenar una epidemia silenciosa El arte de disfrutar con estilo y sentido.

Susana Sánchez Segura
Cada 24 de marzo, el Día Mundial de la Tuberculosis recuerda la urgencia de enfrentar, con base científica y políticas públicas consistentes, una de las enfermedades infecciosas más letales del planeta. Tan solo en 2024, la tuberculosis causó 1.23 millones de muertes y se mantuvo como la principal causa de fallecimientos provocada por un único agente infeccioso, además de permanecer entre las diez principales causas de muerte a nivel mundial.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente una cuarta parte de la población mundial está infectada por Mycobacterium tuberculosis. En la mayoría de los casos, se trata de una infección latente, sin manifestaciones clínicas. Sin embargo, existe el riesgo de que evolucione a su forma activa, que es transmisible y puede generar brotes, especialmente en contextos de mayor vulnerabilidad social.
La ampliación del diagnóstico temprano, incluso antes de la aparición de síntomas, se ha convertido en una estrategia central para interrumpir la cadena de transmisión.
“Detectar la tuberculosis antes de la aparición de síntomas es decisivo para reducir la incidencia de la enfermedad. El diagnóstico temprano protege al individuo y tiene un impacto directo en la salud colectiva, ya que disminuye la circulación del bacilo en la comunidad”, afirma Raphael Oliveira, gerente de Producto de QIAGEN, multinacional especializada en tecnología para diagnósticos moleculares.
La prueba tuberculínica tradicional, ampliamente utilizada, puede presentar limitaciones diagnósticas, sobre todo en personas vacunadas con BCG. Esto ha impulsado la necesidad de métodos con mayor especificidad y precisión.
En este contexto, QuantiFERON-TB Gold, desarrollado por QIAGEN, utiliza tecnología de liberación de interferón gamma (IGRA) para medir la respuesta inmunológica específica a Mycobacterium tuberculosis. Este tipo de pruebas permite identificar con mayor precisión la infección latente, incluso en personas previamente vacunadas, ofreciendo información clínica más sólida para la toma de decisiones médicas y la definición de estrategias de prevención.
Más allá del beneficio individual, contar con herramientas diagnósticas más precisas fortalece las políticas públicas de salud.
“Soluciones diagnósticas más precisas contribuyen a la búsqueda de contactos, el monitoreo de grupos de riesgo y la asignación más eficiente de recursos en programas de control. Datos confiables son esenciales para guiar intervenciones y reducir la propagación de la tuberculosis a gran escala”, añade Oliveira.
En el marco del Día Mundial de la Tuberculosis, el llamado es claro: integrar ciencia, innovación tecnológica y gestión estratégica en salud pública es fundamental para enfrentar una enfermedad histórica que sigue representando un desafío contemporáneo.
Avanzar en el control de la tuberculosis no solo implica reducir casos, sino también evitar muertes prevenibles y proteger a las poblaciones más vulnerables. Detectar a tiempo no es solo una estrategia médica: es una decisión clave para la salud global.

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