Guatemala eleva la alerta por el volcán de Fuego y activa evacuaciones preventivas.

El volcán de Fuego, uno de los más activos y vigilados de Centroamérica, volvió a recordar su fuerza. Tras un incremento significativo de su actividad eruptiva, el Gobierno de Guatemala elevó este martes el nivel de alerta a categoría de "peligro", el segundo más alto de su sistema de monitoreo, y activó protocolos de emergencia …

El volcán de Fuego, uno de los más activos y vigilados de Centroamérica, volvió a recordar su fuerza. Tras un incremento significativo de su actividad eruptiva, el Gobierno de Guatemala elevó este martes el nivel de alerta a categoría de «peligro», el segundo más alto de su sistema de monitoreo, y activó protocolos de emergencia para proteger a las comunidades asentadas en las zonas de mayor riesgo.

La decisión se tomó luego de que la erupción registrada el lunes intensificara la expulsión de lava, gases y ceniza, un fenómeno que durante la noche se hizo aún más evidente con el descenso de corrientes de lava por las laderas del volcán y enormes columnas de ceniza que pudieron observarse desde distintos puntos del país.

Un volcán bajo vigilancia permanente

Ubicado a unos 35 kilómetros de la Ciudad de Guatemala, el volcán de Fuego mantiene una actividad constante que lo convierte en uno de los colosos más monitoreados de América Latina. Sin embargo, el comportamiento registrado en las últimas horas llevó a las autoridades a reforzar las medidas de prevención ante el riesgo de nuevas explosiones y otros fenómenos asociados a la erupción.

Especialistas continúan evaluando la evolución del proceso eruptivo para determinar si la actividad podría intensificarse en los próximos días.

Comienzan las evacuaciones preventivas

Como parte de los protocolos de protección civil, las autoridades iniciaron la evacuación preventiva de habitantes que viven en comunidades cercanas al volcán y consideradas vulnerables ante posibles flujos de lava, caída de ceniza o corrientes de materiales volcánicos.

Al mismo tiempo, equipos de emergencia reforzaron las labores de vigilancia, atención y asistencia en la zona, mientras se mantienen habilitados los mecanismos de respuesta para actuar de forma inmediata si las condiciones empeoran.

Las autoridades hicieron un llamado a la población para mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales y atender las indicaciones emitidas por los organismos de protección civil.

La ceniza y los gases, entre los principales riesgos

Además del avance de la lava, uno de los principales riesgos para las comunidades cercanas es la dispersión de ceniza volcánica, que puede afectar la calidad del aire, reducir la visibilidad y generar problemas respiratorios, además de impactar la agricultura y la infraestructura.

Los especialistas advirtieron que el volcán podría seguir registrando explosiones intermitentes, emisiones de gases y nuevos episodios de caída de ceniza, por lo que el monitoreo permanecerá activo de manera permanente.

Un historial que obliga a actuar con rapidez

El volcán de Fuego ha protagonizado algunos de los episodios eruptivos más devastadores de la región en los últimos años, razón por la que cualquier incremento en su actividad activa de inmediato los protocolos de emergencia.

Ese antecedente explica la rápida respuesta de las autoridades guatemaltecas, que buscan reducir al máximo los riesgos para la población mediante evacuaciones preventivas y una vigilancia constante del comportamiento del coloso.

Mientras la actividad volcánica continúa evolucionando, los organismos de emergencia mantienen la recomendación de evitar acercarse a las zonas de peligro y seguir puntualmente los reportes oficiales, ya que la evolución de una erupción puede cambiar en cuestión de horas.

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