TEPJF ordena excluir las “boletas planchadas” del cómputo electoral

La Sala Superior determinó por unanimidad que las boletas sin marcas de doblez no deberán contabilizarse cuando se acredite esa condición; el criterio será aplicable a los cómputos del proceso electoral 2026-2027.

Las llamadas “boletas planchadas” quedaron fuera del cómputo electoral. La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) determinó que las papeletas que no presenten marcas de doblez no deberán contabilizarse como parte de la votación cuando se acredite que fueron encontradas en esas condiciones.

La decisión modifica el criterio que había establecido el Instituto Nacional Electoral (INE) en sus lineamientos para la preparación y desarrollo de los cómputos del proceso electoral 2026-2027. La resolución fue aprobada por unanimidad.

El argumento central del Tribunal es que votar no consiste únicamente en marcar una boleta. La legislación establece una secuencia que comprende recibir la papeleta, marcarla, doblarla y depositarla en la urna. Por ello, la ausencia de señales de doblez puede impedir establecer objetivamente que esa boleta siguió el procedimiento previsto para emitir un sufragio.

¿Qué son las “boletas planchadas”?

El término se utiliza para identificar las boletas que aparecen sin marcas de doblez, pese a que fueron encontradas dentro de paquetes electorales como parte de la votación.

El problema radica en que, bajo las condiciones ordinarias de una casilla, las dimensiones de las boletas y de la ranura de las urnas hacen necesario doblarlas para poder introducirlas. El propio INE había documentado la aparición de papeletas sin dobleces durante los cómputos de procesos anteriores.

El antecedente cobró especial relevancia durante la elección judicial de 2025, cuando fueron detectadas boletas con estas características en distintas entidades. El caso tuvo particular presencia en Chiapas, donde se documentaron numerosos reportes.

El Tribunal cambia la ruta para los cómputos

La Sala Superior ordenó revocar los lineamientos del INE relacionados con el tratamiento de estas boletas y estableció que, cuando se acredite la ausencia de marcas de doblez, las papeletas deberán quedar separadas de aquellas que sí integren la votación computada.

La resolución señala que la revisión corresponde, como regla general, a las personas que integran las mesas directivas de casilla y, de manera excepcional, a los consejos distritales durante los recuentos parciales o totales.

De esta manera, la falta de doblez deja de ser un elemento que pueda pasar directamente al cómputo y se convierte en una condición que debe ser identificada y atendida dentro del procedimiento electoral.

Un debate que comenzó antes de 2027

El tema ya había generado una discusión dentro del propio INE. En septiembre, durante la discusión de los lineamientos para los cómputos, consejerías y representantes partidistas debatieron sobre el procedimiento que debía seguirse cuando aparecieran boletas sin marcas de doblez.

La propuesta del Instituto contemplaba que estas papeletas fueran separadas y sometidas a revisión del Consejo Distrital para determinar su tratamiento. En esa discusión se recordó que durante procesos anteriores ya se habían localizado boletas con estas características.

El debate adquirió mayor relevancia porque las elecciones federales y locales de 2027 serán el siguiente proceso electoral ordinario en el que deberán aplicarse reglas claras para identificar y separar este tipo de papeletas.

La certeza del voto, en el centro

El TEPJF colocó el principio de certeza electoral como uno de los elementos centrales de su decisión. La preocupación es determinar con la mayor objetividad posible qué boletas corresponden efectivamente a sufragios emitidos mediante el procedimiento establecido por la ley.

El criterio no se limita a la apariencia física del papel. La discusión gira alrededor de la posibilidad de establecer un vínculo objetivo entre una boleta y el acto de votar.

Con esta resolución, el Tribunal fija una nueva regla para los próximos cómputos: una boleta que, después de ser localizada dentro de un paquete electoral, no presente las marcas de doblez deberá quedar fuera de la votación computada cuando se acredite esa condición.

El objetivo declarado es evitar dudas sobre la integración de los resultados y reforzar la certeza sobre qué papeletas pueden formar parte del cómputo electoral.

Así, las “boletas planchadas” se convierten en uno de los primeros temas de atención para la organización de las elecciones de 2027, en un asunto donde la forma física de una papeleta puede convertirse en un elemento relevante para determinar si debe o no formar parte de los resultados.

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