Legisladoras del PRI y PAN anunciaron que presentarán quejas ante el Comité de Ética contra la morenista Damaris Silva, tras un enfrentamiento durante la discusión de la Ley Federal de Derechos.
Un intercambio de descalificaciones entre diputadas de Morena y de oposición en la Cámara de Diputados derivó en acusaciones de misoginia y el anuncio de quejas formales contra la legisladora morenista Damaris Silva, luego de que le pidiera a la priista Ana Isabel González “hablar con más huevos” durante un debate legislativo.
La confrontación ocurrió mientras se discutía la Ley Federal de Derechos, particularmente el incremento al Derecho de No Residente (DNR) y los cambios propuestos en la distribución de los recursos recaudados mediante ese cobro.
Mientras Silva defendía su postura desde la tribuna, González cuestionó sus argumentos desde su curul. La respuesta de la morenista encendió los reclamos de legisladoras de oposición.
“Mi reina, no te escucho nada, tienes que hablar con más huevos para que te escuche”, expresó Silva.
González calificó la frase como misógina y una falta de respeto hacia las mujeres, al cuestionar que ese lenguaje se utilizara desde la máxima tribuna legislativa. También acusó a Silva de hacer gestos para pedir que le retiraran el uso de la palabra.
Diputadas denuncian expresiones y gestos violentos
La panista Paulina Rubio se sumó a las críticas y cuestionó los gestos que, según su interpretación, Silva realizó durante el enfrentamiento. En particular, señaló uno que comparó con la acción de cortarse el cuello.
Rubio consideró que esas expresiones resultaban preocupantes en un país marcado por la violencia contra las mujeres y también cuestionó la reserva legislativa que defendía la morenista, a quien retó a mantenerla para someterla a votación.
Por su parte, Claudia Salas, de Movimiento Ciudadano, lamentó que el enfrentamiento ocurriera en un Congreso con participación de mujeres y hombres, y pidió a la Mesa Directiva evitar nuevas confrontaciones de ese tipo.
“Ninguna credencial avala a ninguna diputada para ofender a otra”, sostuvo.
Ante los reclamos, la presidenta en turno de la sesión, Nayeli Arlen Fernández, del Partido Verde, intentó restablecer el orden. Más tarde, el presidente de la Mesa Directiva, Raúl Bolaños, también llamó a mantener la civilidad durante el debate.
Morena responde con nuevas descalificaciones
La controversia escaló cuando la diputada morenista Margarita Corro intervino para defender a su compañera y calificó de “mojigatas” y “cínicas hipócritas” a las legisladoras opositoras que cuestionaron las expresiones de Silva.
Corro argumentó que las diputadas de oposición también habían utilizado expresiones ofensivas en otras ocasiones y criticó que ahora manifestaran indignación por el lenguaje empleado durante la sesión.
Sus declaraciones provocaron nuevos cuestionamientos en un debate que pasó de la discusión sobre la legislación fiscal a los señalamientos personales entre integrantes de distintas bancadas.
PRI y PAN preparan quejas formales
Después del enfrentamiento, legisladoras del PRI y del PAN anunciaron que acudirán al Comité de Ética de la Cámara de Diputados para solicitar que se revisen las expresiones y los gestos ocurridos durante la sesión.
La priista Ariana Rejón informó que su bancada presentará una queja formal, además de un escrito ante la Mesa Directiva, y solicitará que se conserve la grabación completa del incidente para que los hechos puedan investigarse con perspectiva de género.
Rejón también cuestionó que Morena se presente como defensor de los derechos de las mujeres mientras, a su juicio, permite expresiones ofensivas contra legisladoras de otros partidos.
Paulina Rubio confirmó que el PAN también recurrirá al Comité de Ética y afirmó que los señalamientos no intimidarán a las integrantes de su bancada.
Tras los llamados al orden y los reclamos de las distintas fuerzas políticas, Damaris Silva concluyó su intervención y retiró la reserva que había presentado durante la discusión de la Ley Federal de Derechos.
El episodio abrió un nuevo frente de confrontación política en San Lázaro y dejó pendiente la revisión formal de los hechos anunciada por las legisladoras de oposición.

