Carrera armamentista y ciberamenazas ponen en jaque la seguridad internacional, advierten expertos de la UNAM

Especialistas alertan sobre el avance de la inteligencia artificial en los conflictos, el riesgo nuclear y el tráfico de armas hacia México; llaman a fortalecer la cooperación entre academia, gobierno e industria.

El desarrollo de nuevas armas, el uso estratégico del ciberespacio y el crecimiento de las amenazas tecnológicas están transformando el panorama de la seguridad internacional. Frente a este escenario, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advirtieron sobre la necesidad de fortalecer el desarme, el control de armamentos y la cooperación internacional.

Durante la inauguración de la segunda edición de las Jornadas Estudiantiles de Control de Armamentos, Desarme y Seguridad Internacional, Alejandro Chanona Burguete, director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, señaló que los conflictos actuales ya no se limitan al terreno militar tradicional: también incluyen ciberataques, campañas de desinformación y guerras cognitivas, además del riesgo persistente de una catástrofe nuclear.

El académico subrayó que la expansión de la inteligencia artificial (IA) y de otras tecnologías, junto con las tensiones geopolíticas, ha impulsado una nueva carrera armamentista que obliga a replantear los mecanismos internacionales de control y prevención de conflictos.

El gasto militar mundial continúa al alza

Chanona Burguete indicó que, de acuerdo con las cifras citadas durante el encuentro, el gasto militar mundial alcanzó los 2.8 billones de dólares en 2025, un incremento real de 2.9 por ciento respecto al año anterior. Estados Unidos, China y Rusia concentraron, según los datos expuestos, 51 por ciento del total.

También señaló que la guerra en Ucrania ha servido como escenario para probar nuevas tecnologías militares, especialmente drones. En respuesta a la invasión rusa, agregó, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la Unión Europea han reajustado sus estrategias para fortalecer sus capacidades de defensa.

A este panorama se suma el uso de armamento prohibido o sujeto a restricciones internacionales, como las minas terrestres antipersona y las bombas de racimo. Por ello, el universitario consideró indispensable mantener en el debate público el desarme, el derecho internacional y la protección de los derechos fundamentales.

La seguridad ya no depende solo de contar armas

Carlos Alberto Barrera Franco, profesor-investigador del Instituto Mexicano de Estudios Estratégicos en Seguridad y Defensa Nacionales, advirtió que los modelos tradicionales para evaluar la seguridad, basados principalmente en contabilizar y reducir arsenales físicos, resultan insuficientes ante los nuevos riesgos.

En su análisis, la seguridad internacional también depende del control de datos, los algoritmos y la capacidad de comprender sistemas cada vez más complejos y opacos. Aunque los inventarios nucleares disminuyeron considerablemente desde finales del siglo XX, sostuvo, la inestabilidad global ha aumentado.

El especialista planteó que el desafío actual no consiste únicamente en saber cuántas armas existen, sino en identificar las amenazas que pueden pasar inadvertidas y anticipar sus consecuencias.

El tráfico de armas también amenaza a México

Barrera Franco señaló que estos desafíos pueden observarse en problemas cercanos, como el tráfico ilegal de armas pequeñas y ligeras hacia México.

De acuerdo con las cifras que presentó, alrededor de 200 mil armas cruzan ilegalmente la frontera mexicana cada año, mientras que aproximadamente 70 por ciento de las armas recuperadas en investigaciones de delitos en el país provendrían de Estados Unidos, principalmente de Texas, Arizona y California.

El investigador explicó que este tráfico involucra a numerosos actores, aunque también identificó una concentración de la actividad en determinados vendedores minoristas estadounidenses que abastecerían a organizaciones criminales y contribuirían a mantener la rentabilidad del negocio.

Para el especialista, el problema evidencia la necesidad de revisar los mecanismos de cooperación y control más allá de los enfoques tradicionales de seguridad.

Academia, gobierno e industria frente a los nuevos riesgos

Ante el avance de la inteligencia artificial y las tecnologías militares, Barrera Franco llamó a evitar que el debate se limite a pronósticos alarmistas sobre sus posibles consecuencias. En cambio, propuso identificar acciones concretas desde las universidades, las instituciones gubernamentales y el sector industrial para contribuir a la seguridad internacional.

La discusión, coincidieron los especialistas, requiere fortalecer el análisis académico, actualizar los instrumentos de control de armamentos y promover respuestas coordinadas frente a amenazas que atraviesan fronteras y combinan capacidades militares, tecnológicas y digitales.

El reto consiste en construir mecanismos de prevención y cooperación capaces de responder a un entorno internacional cada vez más complejo, en el que la innovación tecnológica avanza al mismo tiempo que persisten los conflictos armados y los riesgos para la población civil.

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