El paquete contempla 19 proyectos en 17 estados, con más de mil 800 kilómetros de nuevas obras y modernización de vías existentes; se prevé generar más de 322 mil empleos entre directos e indirectos.
México se prepara para una de las mayores apuestas recientes en infraestructura carretera. El Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) anunció un paquete de 19 proyectos estratégicos que contempla construir y modernizar más de mil 800 kilómetros de carreteras en 17 estados, con una inversión estimada de 213 mil 868 millones de pesos.
El programa busca ampliar y modernizar la red carretera mediante esquemas de inversión mixta, en los que participará el sector privado, mientras el Estado conservará la propiedad y los derechos sobre la infraestructura nacional.
Para las autoridades, el proyecto representa además una oportunidad para movilizar la actividad económica en las regiones donde se desarrollarán las obras.
Una inversión que también busca generar empleo
El director general de Banobras, Jorge Alberto Mendoza Sánchez, destacó la dimensión económica del programa y el papel que tendrá la industria de la construcción.
De acuerdo con las estimaciones presentadas, los proyectos permitirán generar 177 mil 862 empleos directos y 144 mil 745 indirectos, lo que representa más de 322 mil puestos de trabajo vinculados con las distintas etapas de construcción y modernización.
Mendoza Sánchez señaló que la construcción tiene un peso relevante dentro de la economía mexicana: aproximadamente 6.5 pesos de cada 100 producidos en el país provienen de este sector.
A ello se suma el componente nacional de los proyectos. Según lo expuesto por el funcionario, alrededor de 82 por ciento de los materiales utilizados en estas obras son de origen mexicano, lo que busca favorecer también a las cadenas de suministro vinculadas con la construcción.
Cuatro corredores concentran las prioridades
El titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Jesús Esteva, explicó que el programa contempla cuatro corredores considerados prioritarios.
Entre ellos se encuentran el Corredor del Golfo, la Ruta 57, el corredor Golfo-Centro y diversas vías de Baja California. El paquete también contempla la construcción de puentes fronterizos en Coahuila y Tamaulipas, infraestructura destinada a fortalecer los cruces y la conectividad con Estados Unidos.
La selección de estos corredores responde a la necesidad de mejorar los enlaces carreteros entre zonas productivas, centros urbanos, puertos y puntos fronterizos.
Nayarit y Puebla-Hidalgo, entre las obras en marcha
Entre los proyectos destacados se encuentra la carretera Las Varas-Platanitos, en Nayarit, que contempla una inversión de aproximadamente 4 mil 200 millones de pesos.
Otra obra relevante es la ampliación de la carretera Tulancingo-Nuevo Necaxa, para la que se prevé una inversión de 3 mil 500 millones de pesos.
Ambos proyectos forman parte de una estrategia más amplia para incrementar la capacidad de las carreteras y mejorar las condiciones de traslado de personas y mercancías.
El sector privado participará en el desarrollo
Uno de los componentes centrales del programa será la utilización de esquemas de inversión mixta, mediante los cuales el capital privado podrá participar en el financiamiento y desarrollo de determinadas obras.
El modelo, de acuerdo con Banobras, mantendrá la propiedad y los derechos del Estado sobre la infraestructura nacional. Con ello se busca combinar recursos públicos y privados para acelerar la construcción de proyectos de gran escala.
La participación de Banobras será relevante en la estructuración financiera de estas obras, mientras las dependencias responsables de infraestructura deberán dar seguimiento a su ejecución y operación.
Una red pensada para mejorar la conectividad
Los 19 proyectos no se limitan a la construcción de nuevas carreteras. El programa también contempla modernización, ampliaciones y nueva infraestructura, con el propósito de mejorar la conectividad entre regiones y fortalecer los corredores utilizados para el transporte de mercancías.
La dimensión del paquete —más de mil 800 kilómetros y una inversión superior a los 213 mil millones de pesos— coloca a la infraestructura carretera como uno de los componentes relevantes de la estrategia federal de inversión.
Además de la generación de empleos durante la construcción, el impacto esperado se relaciona con la movilidad regional, el traslado de productos y la conexión entre comunidades, zonas industriales, puertos y fronteras.
El reto estará ahora en convertir las cifras anunciadas en obras terminadas, con tiempos de ejecución, costos y estándares de calidad que permitan que la nueva infraestructura cumpla con el objetivo planteado: una red carretera más moderna, segura y eficiente para conectar las distintas regiones de México.

