Miguel Ángel Solano Ruiz fue detenido en Zapopan tras permanecer prófugo; la Fiscalía lo señala como uno de los operadores que habría conectado a los hermanos Farías Laguna con funcionarios de Marina y Aduanas.
Después de casi un año de permanecer prófugo, Miguel Ángel Solano Ruiz, alias “Capitán Sol”, “Mike” y “NK”, fue detenido en Zapopan, Jalisco, en un nuevo golpe a la investigación federal sobre una presunta red de contrabando de hidrocarburos que operaba a través de aduanas marítimas.
La Secretaría de Marina (Semar) confirmó la captura y señaló que Solano Ruiz contaba con una orden de aprehensión por su probable participación en delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos. La detención fue resultado de trabajos de inteligencia, análisis de información técnica y coordinación con la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
El exintegrante de la Marina es considerado por los investigadores como una pieza relevante de la estructura relacionada con los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, quienes enfrentan acusaciones dentro del mismo caso.
El enlace entre las aduanas y los operadores
De acuerdo con testimonios incorporados a la investigación de la FGR, Solano Ruiz habría desempeñado un papel de enlace entre integrantes de la organización y funcionarios de instituciones encargadas del control aduanero.
El testigo protegido identificado como “Santo”, quien también es un capitán de la Marina mencionado en el expediente, señaló que el llamado “Capitán Sol” tenía influencia para colocar o mover personal en aduanas estratégicas y facilitar la operación de la red.
Los testimonios lo ubican relacionado con las aduanas de Tampico, Altamira, Ensenada y Guaymas, donde presuntamente habría intervenido para coordinar movimientos de funcionarios y favorecer el ingreso irregular de hidrocarburos.
La Jornada reportó que las investigaciones de la FGR también lo señalan como encargado de gestionar modificaciones en pedimentos de importación, mantener contacto con compañías aduaneras y entregar dinero a servidores públicos. Estos señalamientos forman parte de la investigación y deberán ser acreditados ante las autoridades judiciales.
Una red que habría movido millones de litros de combustible
La investigación federal sostiene que la estructura habría permitido introducir hidrocarburos al país sin cubrir los impuestos correspondientes.
El caso ha sido relacionado con una organización presuntamente encabezada por los hermanos Farías Laguna, sobrinos políticos del exsecretario de Marina José Rafael Ojeda Durán.
Según documentos y testimonios citados en investigaciones periodísticas, Solano Ruiz habría sido uno de los principales operadores de esa estructura, únicamente por debajo de algunos de los mandos señalados como integrantes de la organización.
La investigación también ha documentado el supuesto uso de la aplicación de mensajería Threema, donde Solano Ruiz habría utilizado el identificador “NK” para comunicarse con otros involucrados.
Los señalamientos sobre el dinero
Uno de los aspectos que ha llamado la atención de las autoridades es el patrimonio y nivel de gasto atribuidos al exmarino.
La orden de aprehensión citada por La Jornada señala que un testigo colaborador atribuyó a Solano Ruiz la adquisición de cuatro inmuebles, con un valor conjunto superior a nueve millones de pesos. También existen reportes periodísticos sobre gastos millonarios en apuestas y propiedades que habrían despertado sospechas sobre el origen de sus recursos.
Estos elementos forman parte de las líneas de investigación relacionadas con el posible flujo de recursos generado por la red de contrabando de hidrocarburos.
Testimonios mencionan a un hijo de López Obrador
El expediente también contiene señalamientos políticamente sensibles.
De acuerdo con testimonios protegidos citados en investigaciones periodísticas, el “Capitán Sol” habría mencionado una supuesta participación de uno de los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador en la trama.
Sin embargo, estos señalamientos corresponden a testimonios incorporados a una investigación ministerial y no constituyen por sí mismos una prueba de responsabilidad penal. La detención de Solano Ruiz tampoco implica que esas acusaciones hayan sido judicialmente acreditadas.
En el mismo contexto, los testimonios han mencionado presuntas diferencias entre operadores de la red y funcionarios de seguridad. Se trata igualmente de versiones que forman parte de la investigación y cuya veracidad deberá ser determinada por las autoridades competentes.
Una captura que puede cambiar el rumbo del caso
La detención del “Capitán Sol” adquiere relevancia porque durante meses fue señalado como uno de los hombres que podían explicar cómo una estructura dedicada presuntamente al contrabando de hidrocarburos logró establecer conexiones dentro de áreas estratégicas de Marina y Aduanas.
Ahora, Solano Ruiz deberá comparecer ante la autoridad judicial que lo requiere. Su captura abre una nueva etapa en una investigación que ha alcanzado a exmarinos, funcionarios aduaneros y empresarios vinculados presuntamente con el traslado irregular de combustibles.
El caso, sin embargo, todavía deberá superar la etapa de acusaciones y testimonios. La responsabilidad penal de Solano Ruiz y de los demás implicados tendrá que ser determinada por los tribunales, a partir de las pruebas que presente la Fiscalía.

