CFE busca captar mil millones de dólares para ampliar la red eléctrica con inversión privada

La empresa estatal prepara una nueva colocación de CFE Capital, su vehículo de inversión en infraestructura energética. La operación permitiría financiar nuevas líneas de transmisión y forma parte de la estrategia del gobierno de Claudia Sheinbaum para fortalecer el sistema eléctrico nacional.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) prepara una operación financiera por aproximadamente mil millones de dólares para impulsar la expansión de la red de transmisión eléctrica en México, mediante la reactivación de un vehículo de inversión que permitirá atraer recursos de inversionistas nacionales y extranjeros.

La empresa tiene previsto reunirse con inversionistas en Nueva York a principios de noviembre, antes de una posible colocación de acciones de CFE Capital, conocida como Fibra E, que podría concretarse antes del Día de Acción de Gracias, de acuerdo con Eugenio Amador Quijano, director de Finanzas de la compañía.

La operación representaría una de las mayores colocaciones accionarias en el mercado mexicano desde 2020 y permitiría a los inversionistas participar en los ingresos generados por los activos de transmisión eléctrica propiedad del Estado.

El movimiento forma parte de la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum para incorporar capital privado al financiamiento de infraestructura energética, ante la necesidad de ampliar la capacidad de la red y responder al crecimiento de la demanda de electricidad.

Una red eléctrica que necesita crecer

La infraestructura de transmisión se ha convertido en uno de los principales desafíos del sector energético mexicano. La capacidad para transportar electricidad desde las centrales generadoras hasta los centros de consumo requiere nuevas líneas y subestaciones, especialmente ante el aumento de la demanda y la incorporación de nuevos proyectos de generación.

Según Amador Quijano, la CFE busca ampliar la red eléctrica alrededor de 7 por ciento durante la actual administración, frente a un crecimiento que no superó 1 por ciento en los ocho años anteriores.

Para alcanzar esa meta, aproximadamente 60 por ciento de la inversión en transmisión provendría de recursos públicos, mientras que el 40 por ciento restante se buscaría mediante la participación del sector privado.

La expansión de la infraestructura también deberá acompañar los proyectos de generación que se contemplan hacia 2030, con una capacidad conjunta de 32 gigavatios. El funcionario advirtió que no es posible incorporar nuevas centrales al sistema sin contar con las líneas necesarias para conectarlas y transportar su producción.

CFE reactiva su vehículo de inversión

CFE Capital opera mediante una Fibra E, instrumento financiero que permite captar recursos de inversionistas a cambio de participar en los ingresos generados por activos de infraestructura energética.

El vehículo comenzó a cotizar en 2018, cuando la CFE realizó su primera colocación. Sin embargo, después de esa operación no amplió de manera significativa su cartera de activos de transmisión ni regresó al mercado accionario, lo que redujo el interés de inversionistas internacionales y la liquidez de sus títulos.

Ahora, la empresa busca reactivar este mecanismo y colocar nuevamente alrededor de una tercera parte de las acciones entre inversionistas extranjeros, según explicó Amador Quijano.

La intención es recurrir de manera periódica a los mercados de capitales para financiar la expansión de la infraestructura eléctrica, en lugar de depender exclusivamente del presupuesto público.

Una nueva Fibra E respaldada por centrales eléctricas

Además de la operación destinada a las líneas de transmisión, la CFE contempla lanzar en los próximos años otro fideicomiso respaldado por centrales de generación eléctrica.

La propuesta consiste en recuperar parte del capital invertido en esos activos para reinvertirlo en nuevas instalaciones y proyectos energéticos. De acuerdo con los planes expuestos por la compañía, esta alternativa permitiría diversificar las fuentes de financiamiento y aprovechar los recursos que generan las centrales en operación.

La estrategia también se complementa con el acceso al mercado de deuda, donde la CFE colocó su primer bono en pesos a 40 años, y con la reactivación de esquemas de colaboración con empresas privadas.

Para Stephan Mothe, investigador asociado de BloombergNEF, la Fibra E representa una alternativa para atraer inversión privada hacia proyectos de transmisión y avanzar en el programa de expansión pese a las restricciones presupuestarias.

No obstante, el especialista advirtió que los principales desafíos serán mantener los niveles de inversión durante los próximos años y garantizar que las obras se concluyan dentro de los plazos establecidos.

Con esta operación, la CFE busca abrir una nueva etapa de financiamiento para la infraestructura eléctrica mexicana. El reto no será únicamente conseguir los recursos, sino convertirlos en nuevas líneas de transmisión que permitan conectar centrales generadoras, atender la demanda y fortalecer la confiabilidad del suministro eléctrico en el país.

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