El equipo de la UAT intensifica su preparación para recibir este viernes a la Jaiba Brava del Tampico-Madero; Gabriel “Místico” Pereyra confía en aprovechar la localía y volver a la senda del triunfo.
El Clásico Tamaulipeco 44 ya se juega en los entrenamientos. Con la mirada puesta en el viernes y el objetivo de volver a sumar de a tres, Correcaminos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas intensifica su preparación para recibir a la Jaiba Brava del Tampico-Madero en el estadio Marte R. Gómez.
Bajo las órdenes de Gabriel “Místico” Pereyra, el conjunto azulnaranja trabaja en los aspectos físicos y tácticos de cara al duelo correspondiente a la Jornada 10, programado para las 7:00 de la noche.
El partido representa una oportunidad para que el equipo universitario retome el camino de la victoria y fortalezca sus aspiraciones de mantenerse en la pelea por los primeros lugares y las posiciones de Liguilla.
El trabajo no se detiene
Después del encuentro del fin de semana, el plantel reportó el domingo en el Gimnasio Multidisciplinario, donde realizó una sesión de descarga física.
Este lunes, los futbolistas se trasladaron al Centro de Formación, donde comenzaron con ejercicios de fortalecimiento físico antes de saltar a la cancha principal para trabajar los primeros detalles de la estrategia que utilizarán ante Tampico-Madero.
La intensidad mostrada por el grupo dejó buenas sensaciones en el cuerpo técnico, que observa a sus jugadores conscientes de la importancia del encuentro y, especialmente, de lo que significa el clásico para la afición universitaria.
Pereyra quiere aprovechar la localía
En conferencia de prensa posterior al entrenamiento, Gabriel Pereyra destacó la importancia de los dos próximos compromisos como locales.
El Clásico Tamaulipeco será el primero de una seguidilla de dos partidos en casa, ya que posteriormente Correcaminos recibirá a Cruz Azul Hidalgo.
Para el estratega, contar con el respaldo de los Leales representa una oportunidad para sumar puntos importantes y llegar con mejores perspectivas a la recta final del torneo.
“Estamos para luchar, tomamos este reto desde que lo asumimos y sabemos a dónde llegamos, conocemos el historial así como lo conocen los aficionados y los periodistas, sabemos a qué institución venimos, por eso estamos trabajando día a día”, señaló Pereyra.
El técnico destacó además la respuesta de sus jugadores durante la preparación y aseguró que el trabajo realizado comienza a generar confianza dentro del grupo.
“Hoy el entrenamiento salió muy bien, nos da una esperanza grande, nos llena de satisfacción que los chicos luchen para poner al equipo lo más alto posible y volver a ser un equipo fuerte como lo fuimos al inicio de torneo”, agregó.
Un clásico que puede marcar el rumbo
Más allá de la rivalidad histórica entre los dos equipos tamaulipecos, el encuentro llega en un momento importante para las aspiraciones de Correcaminos.
El conjunto de Victoria necesita sumar para mantenerse en la pelea por los puestos de Liguilla y afrontar con mayor margen la parte final de la competencia.
Pereyra recordó el buen arranque del equipo y señaló que el objetivo es recuperar ese nivel competitivo.
“Arrancamos dentro de los primeros lugares, siendo siempre el más competitivo, ganándole siempre a los de arriba, eso es lo que esperamos para el fin de semana”.
El entrenador confió en que la preparación y la confianza adquirida durante los entrenamientos puedan trasladarse al terreno de juego.
“Si nosotros estamos en ese nivel y los chicos en esa confianza que se las dan los entrenamientos, les aseguro que vamos a tener un gran partido”, afirmó.
El Marte R. Gómez prepara una noche de clásico
Mientras Correcaminos afina su estrategia, la expectativa crece entre los aficionados. El viernes, el Marte R. Gómez será nuevamente el escenario de una rivalidad que trasciende la cancha y enfrenta a dos de las instituciones con mayor tradición futbolística de Tamaulipas.
Correcaminos busca tres puntos. La Jaiba Brava llegará con el mismo objetivo.
Y en medio de esa disputa, los Leales tendrán nuevamente la palabra desde las tribunas.

