DEFENDAMOS LA SOBERANÍA ALIMENTARIA, PRODUZCAMOS MAÍZ NATIVO Y CERREMOS LA PUERTA A LOS TRANSGÉNICOS: ROBERTO CANDIA

El Consejero Estatal en Cuajimalpa, Roberto Candia, se pronunció por defender la soberanía alimentaria en esta demarcación y por ello apoya a los agricultores de los pueblos originarios de la demarcación a fin de que cultiven maíz nativo para evitar que el maíz transgénico del cual, para este año, se estima que 25 millones de toneladas se importen en México.

Con el apoyo de la también consejera, Belén Enzástigue, aseguró, apoyarán a los pueblos originarios de Cuajimalpa para impulsar la producción y conservación de maíz nativo y alimentos como frijol, calabaza, haba, chícharo, papa y zanahoria.

Roberto Candia informó que van a impulsar la expansión en Cuajimalpa de Casas de Semillas, así como de invernaderos y áreas de cultivo de maíz con el respaldo de los pobladores de Acopilco quienes ya cuentan con el Colectivo Tlayolli y la Casa de Semillas Yeyontil que encabeza Saúl Ilhuicamina Moreno.

Dejó en claro el Consejero Estatal de Morena que la actividad agrícola en San Lorenzo Acopilco, en la Alcaldía Cuajimalpa de Morelos se mantiene a pesar de la urbanización pues este pueblo originario mantiene vivas sus tradiciones como comunidad agraria pues no hay que olvidar que se ubica como área conservación de la Ciudad de México.

Al ubicarse a una gran altitud (más de 3 mil 300 metros sobre el nivel del mar) y poseer un clima frío, San Lorenzo Acopilco se especializa en la siembra temporal de maíz, avena forrajera, haba, chícharo, papa y zanahoria además hay producción de frutas de clima frío como la pera y la manzana, agregó.

A su vez Belén Enzastigue aclaró que debido a que el rendimiento de la tierra ha disminuido y no compite con la producción comercial a gran escala, la mayor parte de lo que se siembra está destinado al consumo de las propias familias locales.

En este pueblo originario donde se siembra maíz, el consumo de tortilla oscila de los 75 a 79.5 kg anuales por persona de ahí la importancia de impulsar la producción local y sobre todo que los campesinos sean «custodios» de maíces nativos, agregó.

Por su parte, Roberto Candia indicó que la comunidad involucrada en el tema intercambia, almacena y reproduce variedades locales de maíz azul, blanco y chalqueño, asegurando que las semillas no se pierdan ni se contaminen biológicamente.

Para la defensa anti-transgénicos, los productores participan en talleres comunitarios de monitoreo para recolectar hojas de sus cultivos y testearlas en laboratorios aliados, con ello, garantizan que el maíz de la zona permanezca 100% libre de modificaciones genéticas.

Por su parte, Saul Ilhuicamina Moreno integrante del Colectivo Tlayolli y miembro de la Directiva de la Casa de Semillas Yeyontil, en San Lorenzo Acopilco, fue tajante al afirmar que “buscamos la soberanía alimentaria, que la gente entienda que el maíz es prioridad porque está llegando mucho transgénico cuando México es la cuna del maíz por lo que debemos cuidar y regar la semilla de maíz criollo”.

Este trabajo de preservación y producción, dijo, tiene que ir de la mano de las autoridades federales con el fin de llegar a más gente y de mejor manera. Comentó que la Casa de Semillas intercambia semillas, cuenta con un banco y acervo de la gramínia lo que permite compartirla la comunidad además de que “invitamos a los niños a que sigan sembrando la parcela o en la azotea de su casa o en su traspatio pues el reto es conservar el maíz nativo”.

Sin embargo, Saúl Ilhuicamina Moreno, alertó que hay focos rojos para lograr dicha conservación de semillas ante la carencia de una política pública local que promueva, en los jóvenes, el relevo generacional.

O sea, apuntó, “los productores actuales no tenemos certeza de quién estará detrás con el azadón cuando faltemos por lo que buscamos el apoyo de las autoridades en la transmisión del conocimiento pues nosotros trabajamos también con escuelas y llamamos a los niños a que se acerquen para, en armonía, seguir sembrando maíz”.

“Sigamos haciendo resistencia con el maíz, no dejar de sembrar; ayudemos a las Casas de Semilla y sus talleres para que este trabajo crezca y el día de mañana ese relevo generacional sea una realidad que garantice la soberanía alimentaria”, concluyó.

 

Shares:
Show Comments (0)
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *