Del lujo a las aulas: el antiguo “Partenón” de Tlalpan será sede de la Universidad Rosario Castellanos

El inmueble asociado con la fortuna del exjefe policiaco Arturo “El Negro” Durazo será transformado en un espacio educativo con una inversión estimada de 150 millones de pesos; el proyecto contempla una universidad y una preparatoria pública para 2027.

Una propiedad que durante décadas simbolizó el lujo y los excesos vinculados con la corrupción en México tendrá un nuevo destino: convertirse en un espacio dedicado a la educación pública. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el inmueble conocido como el “Partenón” de Tlalpan será adaptado para albergar un plantel de la Universidad Nacional Rosario Castellanos y una preparatoria pública.

Durante su conferencia matutina de este viernes, la mandataria planteó que las instalaciones de la antigua residencia, asociada con Arturo “El Negro” Durazo, pasen de ser un símbolo de corrupción a un lugar de formación académica para los habitantes de la alcaldía Tlalpan.

El proyecto contempla adecuar las construcciones distribuidas en más de seis hectáreas, con una inversión estimada de 150 millones de pesos. La previsión anunciada es que el nuevo espacio educativo pueda estar listo a partir de 2027.

Más de tres mil estudiantes registrados

La rectora de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, Alma Herrera, informó que ya se habían registrado más de tres mil estudiantes para las carreras contempladas en la nueva sede.

La oferta académica anunciada incluye programas relacionados con Psicología; Derecho y Criminología; Administración; Turismo, y Economía. El proyecto también prevé la instalación de una preparatoria pública, con la intención de ampliar las opciones educativas disponibles para la población de la zona.

La reutilización del inmueble busca aprovechar sus instalaciones para darles una función social distinta, en una alcaldía donde la apertura de nuevos espacios educativos representa una oportunidad para ampliar el acceso a estudios de nivel medio superior y superior.

Una propiedad ligada a los excesos de “El Negro” Durazo

El inmueble está asociado con Arturo “El Negro” Durazo Moreno, quien encabezó la Dirección General de Policía y Tránsito del entonces Departamento del Distrito Federal durante el gobierno de José López Portillo, entre 1976 y 1982.

Su cercanía personal con el expresidente y el patrimonio que acumuló durante esos años lo convirtieron en una de las figuras más controvertidas de aquella administración. Su nombre quedó vinculado con denuncias de corrupción, extorsión y enriquecimiento ilícito, así como con propiedades de lujo que contrastaban con las condiciones de buena parte de la población.

Tras concluir el sexenio de López Portillo, Durazo salió de México. Fue detenido en Puerto Rico en 1984, extraditado al país y condenado a prisión. Posteriormente obtuvo su libertad por motivos de salud y murió en 2000, a los 81 años, a causa de cáncer de colon.

Su historia quedó ligada a una etapa marcada por cuestionamientos sobre el uso del poder y los recursos públicos, mientras que sus propiedades se convirtieron en referencias del lujo asociado con aquella época.

De símbolo de corrupción a proyecto educativo

La reconversión del antiguo “Partenón” de Tlalpan representa un cambio en el uso de un inmueble con una fuerte carga histórica y política. La propuesta del Gobierno federal busca que sus instalaciones se destinen a la formación de nuevas generaciones, en lugar de permanecer como vestigio de los excesos atribuidos a antiguos funcionarios.

El siguiente paso será concretar las adecuaciones necesarias para poner en funcionamiento los planteles. Si se cumple el calendario anunciado, a partir de 2027 el espacio podría recibir a estudiantes universitarios y de preparatoria.

Con este proyecto, el Gobierno federal plantea dar un nuevo significado a una propiedad emblemática: transformar un lugar asociado con la ostentación en un espacio dedicado a la educación pública.

Shares: