La obra del artista plástico Álvaro Cuevas mide 4.5 metros de altura y representa la astucia, la sensibilidad y la responsabilidad juvenil. Instalada en la Facultad de Comercio de Nuevo Laredo, busca convertir el arte en una herramienta de formación humanista.
Una escultura puede ser mucho más que una pieza ornamental: también puede transmitir valores, fortalecer la identidad y despertar preguntas sobre el papel de las nuevas generaciones en la sociedad. Bajo esa premisa, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) incorporó a la Facultad de Comercio, Administración y Ciencias Sociales de Nuevo Laredo la obra monumental La huella de COVECO, creada por el artista plástico Álvaro Cuevas.
Con una altura de 4.5 metros y elaborada en acero al carbón, la pieza busca convertirse en un referente artístico y simbólico para la comunidad universitaria, al vincular la creatividad con la vocación profesional, el compromiso social y el desarrollo humano.
Durante una entrevista, Cuevas explicó que COVECO es una figura mística surgida de su colección Papiro, inspirada en el arte de la papiroflexia. Su diseño integra referencias a tres especies emblemáticas de la fauna tamaulipeca: el coyote, el venado y el correcaminos, cada una asociada con cualidades que considera fundamentales para la formación de las juventudes.
Tres animales, tres valores para la vida
El nombre de la escultura reúne las primeras sílabas de los animales que inspiran su significado. El coyote aporta el componente de la astucia, el pensamiento estratégico y la capacidad de adaptación; el venado representa la sensibilidad ante las problemáticas personales, comunitarias y globales; mientras que el correcaminos simboliza la agilidad, la capacidad de respuesta y la acción responsable.
Para el artista, estos elementos conforman un mensaje dirigido a los estudiantes, quienes enfrentan el desafío de desarrollar sus talentos y ponerlos al servicio de su entorno.
“No es solo una propuesta escultórica de contemplación; busca detonar conversaciones con la comunidad universitaria”, explicó Cuevas al referirse a los tres ejes que articulan la obra: la vocación, la sensibilidad ante el entorno y la responsabilidad de los jóvenes frente a los retos del presente.
De esta manera, la escultura plantea una invitación a reconocer las propias capacidades, comprender las necesidades de los demás y actuar con conciencia en los ámbitos profesional y social.
Una obra abierta a la creatividad universitaria
Uno de los aspectos distintivos de La huella de COVECO es su acabado en los colores institucionales de la UAT, concebido para permitir intervenciones artísticas temporales.
Esta característica abre la posibilidad de que estudiantes, integrantes de la comunidad universitaria y artistas invitados incorporen nuevas expresiones culturales a la pieza de manera periódica. Así, la plazoleta de la Facultad podría transformarse en un espacio de experimentación, participación e intercambio creativo.
La propuesta busca que el arte público deje de ser únicamente un elemento de contemplación y se convierta en una experiencia dinámica, vinculada con la vida cotidiana de quienes estudian y trabajan en la institución.
Arte y humanismo para fortalecer la identidad universitaria
La instalación se relaciona con el modelo humanista impulsado por la administración del rector de la UAT, Dámaso Anaya Alvarado, que plantea la importancia del autoconocimiento y el desarrollo de las capacidades individuales como parte de una formación integral.
En este contexto, la obra suma una dimensión cultural al entorno académico de la Facultad de Comercio, Administración y Ciencias Sociales de Nuevo Laredo, al proponer una reflexión sobre los valores que acompañan el aprendizaje y el ejercicio profesional.
Cuevas también destacó la importancia de las donaciones con sentido social, como la promovida por la Fundación UAT y el empresario Eduardo Garza Robles, al considerar que estas iniciativas permiten dejar una huella duradera en las instituciones educativas y motivan a los egresados a contribuir al desarrollo de las nuevas generaciones.
Con La huella de COVECO, la UAT incorpora a sus espacios una obra que enlaza arte, identidad regional y formación humanista. Su propósito va más allá de transformar visualmente la Facultad: busca recordar a los estudiantes que la vocación adquiere mayor sentido cuando se acompaña de sensibilidad, responsabilidad y compromiso con la sociedad.

