El país obtuvo 95.6 puntos en el Atlas de Políticas de Anticoncepción de América Latina y el Caribe 2026, una evaluación que examinó las condiciones de acceso, financiamiento y protección de los derechos sexuales y reproductivos en 33 países y territorios.
México obtuvo una calificación de 95.6 puntos en el Atlas de Políticas de Anticoncepción de América Latina y el Caribe 2026, una evaluación internacional que revisó las políticas públicas y las condiciones de acceso a métodos anticonceptivos en 33 países y territorios de la región.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, este resultado refleja los avances del país en materia de planificación familiar, cobertura de servicios públicos y reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos, además de colocar en el centro de la discusión la importancia de mantener una atención accesible y oportuna para la población.
El estudio fue elaborado por el Foro Parlamentario Europeo para los Derechos Sexuales y Reproductivos (EPF) y contempló 22 indicadores agrupados en aspectos como el marco normativo, el financiamiento y la disponibilidad de métodos anticonceptivos.
Entre los elementos considerados en la evaluación de México destacan el reconocimiento legal de los derechos reproductivos, la actualización de la estrategia nacional de planificación familiar y la existencia de servicios dirigidos a adolescentes y jóvenes.
Planificación familiar, un tema de salud pública
Los resultados del Atlas se presentaron durante la tercera edición de los Diálogos por la Anticoncepción y la Planificación Familiar, un encuentro que reunió a autoridades, especialistas, organismos internacionales y representantes de la sociedad civil para compartir experiencias y analizar los desafíos pendientes en salud sexual y reproductiva.
Durante el evento, Teresa Ramos, directora general del Centro Nacional de Equidad de Género, Salud Sexual y Reproductiva (CNEGSSR), señaló que la evaluación reconoce los avances de México en la construcción de políticas públicas encaminadas a garantizar servicios de anticoncepción gratuitos, oportunos y de calidad.
No obstante, el encuentro también puso énfasis en la necesidad de mantener y fortalecer las estrategias existentes. Entre los retos identificados se encuentran ampliar la disponibilidad de métodos anticonceptivos, mejorar la capacitación del personal de salud y reforzar la coordinación entre instituciones para atender las desigualdades que todavía dificultan el acceso a estos servicios.
El reto de reducir las brechas de acceso
La Secretaría de Salud destacó que las políticas de planificación familiar tienen un papel relevante en la prevención de embarazos no planeados, la reducción del embarazo adolescente y el cuidado de la salud materna.
Además de garantizar la disponibilidad de anticonceptivos, las instituciones deben ofrecer información clara y atención respetuosa para que cada persona pueda tomar decisiones libres e informadas sobre su vida reproductiva.
La calificación obtenida por México representa un reconocimiento a los componentes evaluados en el Atlas, pero también coloca sobre la mesa la importancia de traducir los avances normativos y programáticos en servicios efectivos para toda la población, especialmente para quienes enfrentan mayores obstáculos económicos, geográficos o sociales.
El desafío, por tanto, consiste en sostener las políticas públicas, mejorar su aplicación y asegurar que el acceso a la anticoncepción sea una posibilidad real, sin barreras ni discriminación.

