La delegación mexicana presentó los avances de la NDC 3.0 y el plan ADAPTA-MX durante la reunión preparatoria celebrada del 5 al 8 de octubre. La estrategia busca mantener al alcance el objetivo de limitar el calentamiento global a 1.5 °C y fortalecer la protección de las comunidades vulnerables.
La lucha contra el cambio climático exige algo más que compromisos: requiere financiamiento, cooperación internacional y medidas que respondan a las necesidades de las comunidades más expuestas. Con esa perspectiva, México participó en la PreCOP31, celebrada en Nadi, Fiji, donde promovió una agenda basada en evidencia científica, justicia climática y adaptación ante los efectos del calentamiento global.
La delegación mexicana fue encabezada por Enrique Ochoa, subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Durante el encuentro, presentó los avances de la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC 3.0) y del Plan Nacional de Adaptación ADAPTA-MX, dos instrumentos orientados a fortalecer la respuesta del país frente a la crisis climática.
La reunión preparatoria se desarrolló del 5 al 8 de octubre de 2026 y congregó a representantes gubernamentales y autoridades internacionales para identificar coincidencias y facilitar acuerdos de cara a la próxima Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático. El objetivo de 1.5 °C, en el centro de las negociaciones
Uno de los principales planteamientos de México fue la necesidad de cumplir los compromisos climáticos y movilizar los recursos financieros necesarios para mantener vigente la meta de limitar el aumento de la temperatura global a 1.5 grados Celsius respecto de los niveles preindustriales.
Este objetivo es central en los esfuerzos internacionales para reducir los riesgos asociados con el cambio climático. Sin embargo, su cumplimiento requiere acelerar la reducción de emisiones y reforzar las medidas de adaptación, especialmente en los territorios más expuestos a sequías, inundaciones, fenómenos meteorológicos extremos y elevación del nivel del mar.
La delegación mexicana defendió una política climática sustentada en la mejor evidencia científica disponible y orientada a atender las necesidades de las poblaciones en condiciones de mayor vulnerabilidad.
NDC 3.0 y ADAPTA-MX: los instrumentos presentados por México
Durante los espacios de diálogo y negociación, México expuso las principales líneas de su Contribución Determinada a Nivel Nacional, conocida como NDC 3.0, así como de su Plan Nacional de Adaptación ADAPTA-MX.
La NDC establece los compromisos climáticos nacionales en el marco del Acuerdo de París, mientras que la adaptación busca fortalecer la capacidad de las comunidades y los sistemas productivos para enfrentar los impactos que ya provoca el calentamiento global.
La presentación de ambos instrumentos permitió colocar sobre la mesa las prioridades mexicanas y su relación con los compromisos internacionales, en un proceso en el que los países buscan construir acuerdos para acelerar la acción climática.
Enrique Ochoa también encabezó tres mesas redondas ministeriales sobre transición justa, en las que se abordó la importancia de coordinar esfuerzos, aprovechar los mecanismos existentes y evitar la duplicación de iniciativas.
El planteamiento parte de que la transformación hacia economías con menores emisiones debe considerar sus efectos sociales y económicos. Esto implica procurar que las comunidades más afectadas por el cambio climático participen en las decisiones y tengan acceso a oportunidades, recursos y herramientas para adaptarse.
La transición justa busca, además, que las políticas climáticas no profundicen las desigualdades existentes, sino que contribuyan a generar condiciones más equitativas para las poblaciones que enfrentan mayores riesgos.
México estrecha el diálogo con los países del Pacífico
Como parte de su participación en Fiji, Ochoa sostuvo reuniones con autoridades de distintos países de la región del Pacífico, entre ellos Nauru, Papúa Nueva Guinea, los Estados Federados de Micronesia, las Islas Marshall, Australia, Fiji, Palaos, Tonga, Tuvalu y Vanuatu.
Los encuentros permitieron intercambiar perspectivas sobre las prioridades climáticas de cada país y explorar oportunidades de cooperación multilateral.
Para las naciones insulares del Pacífico, la crisis climática representa un desafío especialmente relevante debido a su exposición a la elevación del nivel del mar, la erosión costera y los fenómenos meteorológicos extremos. Por ello, sus demandas de financiamiento, protección de los océanos y fortalecimiento de la resiliencia comunitaria ocuparon un lugar importante en las conversaciones.
México también destacó la conexión entre los océanos, la conservación de la biodiversidad y la adaptación climática, al considerar que estos elementos deben abordarse de manera conjunta dentro de las políticas ambientales.
El camino hacia la COP31 en Türkiye
La participación mexicana en la PreCOP31 forma parte de los trabajos preparatorios para la 31.ª Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP31), programada del 9 al 20 de noviembre de 2026 en Antalya, Türkiye.
La conferencia reunirá a gobiernos y representantes de distintos sectores para negociar medidas relacionadas con la reducción de emisiones, la adaptación, el financiamiento climático y la cooperación internacional.
El reto será convertir las declaraciones y propuestas presentadas en Fiji en acuerdos concretos que permitan avanzar hacia los objetivos del Acuerdo de París.
Con su participación, México busca contribuir a la construcción de consensos internacionales y mantener en la agenda la justicia climática, el financiamiento y la protección de las comunidades vulnerables. El siguiente paso será llevar esas prioridades a las negociaciones de Antalya y respaldarlas con compromisos capaces de traducirse en acciones efectivas frente al calentamiento global.

