La 68ª edición de los premios de la AMACC reunió en los Estudios Churubusco a las figuras más destacadas de la industria y celebró los 80 años de la institución. “En el camino” se convirtió en una de las grandes protagonistas de la noche.
Las luces de los Estudios Churubusco volvieron a iluminar al cine mexicano. La Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) celebró la 68ª edición de los Premios Ariel, una ceremonia que reunió a generaciones de cineastas y actores y que, al mismo tiempo, sirvió para conmemorar los 80 años de la institución.
La noche tuvo espacio para la memoria, los homenajes y las nuevas voces que están dando forma al cine mexicano contemporáneo.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la entrega de los Arieles de Oro a dos figuras fundamentales de la cinematografía nacional: la actriz Rosita Arenas y el documentalista Demetrio Bilbatúa.
Dos leyendas reciben el Ariel de Oro
Rosita Arenas fue reconocida por una trayectoria vinculada a algunas de las producciones más recordadas del cine mexicano, particularmente dentro del género de terror.
La actriz forma parte de la memoria cinematográfica gracias a películas como “La Momia Azteca”, “El espejo de la bruja” y “La maldición de la Llorona”, títulos que contribuyeron a consolidar una época emblemática del cine fantástico y de terror producido en México.
El segundo Ariel de Oro fue para Demetrio Bilbatúa, documentalista considerado una figura fundamental del género por haber registrado durante décadas distintos episodios de la historia nacional.
Su trayectoria comprende más de mil documentales, convirtiendo su trabajo en un extenso registro audiovisual de México y de sus transformaciones.
“En el camino” domina la gala
En la competencia por los principales galardones, “En el camino” se convirtió en una de las cintas más reconocidas de la noche.
La producción obtuvo el premio a Mejor Película, además del Ariel a Mejor Dirección para David Pablos.
La cinta también consiguió reconocimientos actorales para Osvaldo Sánchez, como Mejor Actor; Mariano López Sosa, como Mejor Coactuación Masculina, y Víctor Miguel Prieto, quien recibió el premio a Mejor Revelación Actoral.
A estos galardones se sumó el reconocimiento a Mejor Fotografía, consolidando a la película como una de las grandes protagonistas de esta edición.
Nuevas voces llegan al primer plano
Otra producción que destacó fue “La reserva”, que obtuvo los premios de Mejor Ópera Prima y Mejor Música Original.
El reconocimiento representa también un impulso para las nuevas generaciones de realizadores que buscan abrirse espacio dentro de la cinematografía nacional.
En las categorías de actuación, Diana Sedano obtuvo el Ariel a Mejor Actriz por su trabajo en “Juana”, mientras que Ángeles Cruz fue reconocida como Mejor Coactuación Femenina por “Las locuras”.
Animación y documental también celebran
La animación tuvo una noche especial con “Soy Frankelda”, que conquistó el premio a Mejor Largometraje de Animación.
El Ariel a Mejor Largometraje Documental fue para “La libertad de Fierro”, confirmando la diversidad de géneros y propuestas que actualmente forman parte de la producción cinematográfica mexicana.
Mientras tanto, “Autos, mota y rocanrol” destacó particularmente en los apartados técnicos al obtener cuatro reconocimientos: Mejor Sonido, Mejor Vestuario, Mejor Maquillaje y Mejor Diseño de Arte.
Colombia se lleva el Ariel iberoamericano
La producción internacional también tuvo su espacio durante la ceremonia.
El premio a Mejor Película Iberoamericana fue para la cinta colombiana “Un poeta”, que se impuso entre las producciones seleccionadas de la región.
El reconocimiento reafirmó el carácter latinoamericano de una ceremonia que, además de celebrar al cine mexicano, funciona como punto de encuentro para distintas cinematografías de habla hispana.
Una noche entre memoria y futuro
Los Premios Ariel 2026 dejaron una fotografía de la industria cinematográfica mexicana en un momento en el que conviven distintas generaciones.
Por un lado, figuras como Rosita Arenas y Demetrio Bilbatúa recibieron el reconocimiento a trayectorias que ayudaron a construir la memoria del cine nacional. Por otro, películas como “En el camino”, “La reserva” y “Soy Frankelda” mostraron la diversidad de propuestas que buscan conquistar al público contemporáneo.
A 80 años de la creación de la AMACC, la ceremonia volvió a reunir en un mismo escenario la historia y el presente del cine mexicano.
Entre homenajes, actuaciones, animación, documentales y nuevas propuestas, los Ariel recordaron que detrás de cada película existe una generación de creadores empeñada en seguir contando, desde México, historias capaces de cruzar fronteras y permanecer en la memoria del público.

