Puerto Peñasco avanza en la construcción de una de las mayores centrales solares de América Latina

La Secuencia III de la Central Fotovoltaica “Rafael Galván Maldonado” comenzó el hincado de más de 84 mil postes que sostendrán cerca de 563 mil paneles solares; el método reduce excavaciones y evita el uso de cimentaciones permanentes de concreto.

En el desierto de Puerto Peñasco, Sonora, la transición hacia una mayor generación de energía renovable toma forma a través de miles de estructuras que comienzan a levantarse sobre el terreno.

La Central Fotovoltaica “Rafael Galván Maldonado”, desarrollada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), inició una nueva etapa de construcción con el hincado de postes estructurales que servirán como soporte para los paneles solares de la Secuencia III.

El proyecto completo alcanzará una capacidad instalada de 1,000 MWp, con lo que se perfila como uno de los complejos solares de mayor capacidad en América Latina.

Más de 84 mil postes para sostener los paneles

Los trabajos de hincado comenzaron el 10 de septiembre de 2026 en el área del Centro de Transformación 2 (CT-2).

El procedimiento consiste en introducir postes o perfiles de acero a poco más de dos metros de profundidad, utilizando maquinaria especializada que los coloca mediante percusión o presión.

Estos elementos funcionarán como la cimentación de las estructuras que sostendrán aproximadamente 563 mil paneles fotovoltaicos que serán instalados en esta etapa del proyecto.

En total, la Secuencia III contempla el hincado de 84 mil 182 postes, distribuidos a lo largo de la superficie destinada a la generación solar.

Por la magnitud de la obra, el inicio de este proceso representa uno de los principales hitos constructivos de esta fase: significa que comienza a instalarse la infraestructura que dará soporte físico a buena parte del nuevo campo solar.

Una técnica utilizada en grandes parques solares

El hincado de postes es uno de los métodos más utilizados en el mundo para construir centrales fotovoltaicas de gran escala.

Una de sus principales ventajas es la rapidez y precisión con la que pueden instalarse las estructuras. Además, los perfiles de acero ofrecen capacidad para soportar grandes cargas, resistencia ante los vientos y adaptabilidad a las características y topografía del terreno.

En Puerto Peñasco, los trabajos son realizados por personal especializado con el apoyo de cuatro hincadoras Pauselli 900, equipos diseñados para proyectos fotovoltaicos de grandes dimensiones.

La maquinaria incorpora sistemas de posicionamiento y control que permiten verificar la ubicación, alineación y elevación de cada poste de acuerdo con las especificaciones del proyecto de ingeniería.

Menos excavaciones y menor impacto sobre el suelo

Además de sus ventajas constructivas, el método presenta una característica relevante desde el punto de vista ambiental.

A diferencia de sistemas que requieren grandes excavaciones y cimentaciones de concreto, el hincado permite intervenir el terreno de manera menos invasiva.

El procedimiento no requiere grandes excavaciones, no altera la composición química del suelo y evita la generación de escombros permanentes de concreto.

Esta característica también facilita un eventual desmantelamiento de las estructuras una vez concluida su vida útil, reduciendo la cantidad de elementos permanentes que quedarían en el terreno.

La Secuencia III supera 27% de avance

La nueva etapa forma parte de un proyecto que ya comenzó a entregar energía al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

Las Secuencias I y II de la central ya se encuentran en operación comercial y aportan conjuntamente 420 MW al sistema eléctrico.

Mientras tanto, la Secuencia III, con una capacidad de 300 MW, registra un avance físico superior al 27% y mantiene como objetivo iniciar operaciones al cierre de 2027.

Una vez concluido el complejo en sus distintas etapas, Puerto Peñasco contará con una capacidad instalada de 1,000 MWp, fortaleciendo la participación de la generación solar dentro de la infraestructura eléctrica nacional.

El avance de la Secuencia III muestra así una transformación que ocurre a gran escala: miles de postes comienzan a fijar las bases de un campo solar que, una vez terminado, reunirá cientos de miles de paneles para convertir la radiación del desierto sonorense en electricidad.

Para la CFE, el proyecto forma parte de la estrategia para ampliar la generación con fuentes renovables, fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico y aprovechar de manera sustentable los recursos energéticos del país.

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