Con 27 votos a favor, comisiones unidas aprobaron un dictamen que plantea limitar el uso de dispositivos electrónicos personales durante la jornada escolar. En educación básica habría restricciones con excepciones, mientras que los bachilleratos podrían definir sus propias reglas.
Ciudad de México.— El uso de teléfonos celulares dentro de las escuelas mexicanas podría cambiar si prospera una reforma a la Ley General de Educación aprobada este lunes 12 de octubre por las comisiones unidas de Educación y de Estudios Legislativos Primera del Senado de la República.
El dictamen obtuvo 27 votos a favor y propone establecer reglas para regular el uso de teléfonos inteligentes y otros dispositivos electrónicos personales durante la jornada escolar, con especial atención en la concentración, la convivencia y el desarrollo de las actividades académicas.
La propuesta contempla restricciones para educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, mientras que en el nivel medio superior plantea que las propias comunidades escolares definan las condiciones de uso, de acuerdo con sus necesidades.
Sin embargo, la medida todavía no está vigente. Al haber sido aprobada en comisiones, la iniciativa debe pasar al pleno del Senado para su discusión y votación, antes de continuar con el procedimiento legislativo correspondiente.
¿En qué niveles educativos se limitaría el uso de celulares?
La iniciativa plantea modificar el artículo 84 de la Ley General de Educación para establecer disposiciones aplicables a planteles públicos y particulares del Sistema Educativo Nacional.
En educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, los estudiantes tendrían restringido el uso de teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y otros aparatos electrónicos personales durante el horario escolar.
La propuesta, no obstante, contempla excepciones para evitar que la medida interfiera con actividades educativas o necesidades específicas. Entre ellas se encuentran:
- Actividades pedagógicas: uso de dispositivos cuando formen parte de ejercicios previamente planificados y supervisados por docentes.
- Emergencias: situaciones que requieran comunicación o atención inmediata.
- Motivos de salud: casos en los que la tecnología sea necesaria para atender una condición médica.
- Discapacidad y accesibilidad: situaciones que requieran herramientas tecnológicas para garantizar la inclusión y la participación del alumnado.
El objetivo es establecer límites claros para el uso de dispositivos personales sin impedir que la tecnología pueda utilizarse como herramienta de aprendizaje cuando exista una finalidad educativa o una necesidad justificada.
Bachilleratos podrían establecer sus propias reglas
A diferencia de la propuesta para educación básica, en los planteles de educación media superior se plantea un modelo flexible, en el que cada comunidad escolar pueda decidir cómo regular el uso de los teléfonos.
De acuerdo con el dictamen, las instituciones deberán realizar asambleas previamente programadas para que sus integrantes participen en la definición de las medidas aplicables.
Entre las alternativas que podrían considerarse están el resguardo de los equipos durante las clases, el uso limitado a los recesos, la restricción durante toda la jornada o la autorización de los dispositivos para actividades educativas específicas.
Las reglas deberán contemplar las excepciones relacionadas con emergencias, salud, discapacidad, accesibilidad e inclusión.
Este esquema busca que las decisiones respondan a las características de cada plantel, sin perder de vista la necesidad de mantener condiciones adecuadas para la enseñanza y el aprendizaje.
¿Se podrán usar celulares para hacer tareas?
La iniciativa no propone una prohibición absoluta en todas las circunstancias. En educación básica, los dispositivos podrían utilizarse cuando formen parte de una actividad pedagógica previamente establecida y supervisada por el personal docente.
Por ejemplo, un teléfono podría servir como apoyo para consultar información, realizar ejercicios o participar en actividades digitales autorizadas por los maestros, siempre bajo las condiciones que establezca la normativa.
También se prevén excepciones para atender emergencias y necesidades particulares relacionadas con la salud o la inclusión.
En bachillerato, las condiciones dependerían de los acuerdos adoptados por cada comunidad educativa conforme al modelo planteado en el dictamen.
¿Por qué buscan regular los dispositivos en las aulas?
La reforma pretende establecer criterios para el uso responsable de la tecnología dentro de los planteles y evitar que los dispositivos personales interfieran con las actividades escolares.
La propuesta reconoce que los teléfonos y otras herramientas digitales pueden tener una función educativa, pero plantea que su utilización debe responder a objetivos definidos y a reglas acordes con cada nivel de enseñanza.
Con ello, se busca equilibrar el aprovechamiento de la tecnología con las necesidades de concentración, convivencia y aprendizaje de niñas, niños y adolescentes.
¿Cuándo entrarían en vigor las restricciones?
Por ahora, el dictamen debe ser discutido y votado por el pleno del Senado. La aprobación en comisiones representa un avance legislativo, pero no significa que las escuelas deban aplicar desde ahora las restricciones propuestas.
Para que la reforma pueda avanzar, será necesario conocer la decisión del pleno y cumplir las etapas legales correspondientes.
De aprobarse, la modificación establecería un marco para regular el uso de dispositivos electrónicos personales en los centros educativos del país, con medidas más restrictivas para educación básica y un esquema de acuerdos comunitarios para bachillerato.
Mientras continúa el proceso legislativo, la iniciativa pone sobre la mesa una discusión sobre cómo integrar la tecnología en las escuelas sin descuidar la atención, la convivencia y las condiciones necesarias para el aprendizaje.

