El programa tendrá un costo estimado de entre 15 y 36 millones de pesos y contará con la participación de la UNAM, la UAM y la UdeG; las evaluaciones incluirán reconocimiento facial y monitoreo remoto.
La capacitación profesional de miles de trabajadores de apoyo de la educación entrará en una nueva etapa marcada por la tecnología. La Secretaría de Educación Pública (SEP) destinará entre 15 y 36 millones de pesos para capacitar y evaluar a distancia a 15 mil 300 trabajadores, mediante un programa que incorporará inteligencia artificial, reconocimiento facial y vigilancia remota.
El proyecto contará con la participación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y la Universidad de Guadalajara (UdeG), instituciones que impartirán los cursos y contribuirán al proceso de evaluación.
El objetivo es que trabajadores administrativos, de mantenimiento y otras áreas de apoyo puedan ingresar o avanzar dentro del Sistema de Desarrollo Profesional de Carrera (SDPC), lo que eventualmente podría traducirse en mejores percepciones salariales.
La capacitación forma parte de los acuerdos establecidos entre la SEP y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
57 cursos para trabajadores de apoyo
El programa contempla 57 cursos virtuales que serán impartidos de manera simultánea por las tres universidades.
Cada curso tendrá una duración de 40 horas, distribuidas en 10 sesiones, con grupos de entre 16 y 24 trabajadores.
La UNAM tendrá a su cargo asignaturas vinculadas con áreas como administración, ciencias políticas y relaciones públicas, mediante un contrato cercano a los 12 millones de pesos.
La UAM Xochimilco desarrollará 13 cursos relacionados con relaciones laborales, desarrollo organizacional y transformación del sector público.
Mientras tanto, la Universidad de Guadalajara concentrará parte de su oferta en conocimientos operativos, con contenidos relacionados con jardinería, mantenimiento de inmuebles, higiene y salud, entre otras actividades.
La participación de estas instituciones responde, de acuerdo con la información del programa, a que la SEP no cuenta con el personal, la infraestructura tecnológica y los recursos materiales suficientes para desarrollar directamente toda la capacitación.
El rostro será la llave de acceso
Uno de los elementos más llamativos del programa estará en la forma de supervisar la participación de los trabajadores.
Durante las sesiones virtuales, los empleados deberán mantener encendida la cámara web. Un sistema realizará una verificación facial en tiempo real para comparar el rostro del participante con las fotografías registradas previamente por la SEP.
El mecanismo busca comprobar que la persona inscrita sea quien efectivamente participa en las actividades y evitar que alguien más ocupe su lugar durante las sesiones.
La vigilancia también estará presente durante las evaluaciones.
Inteligencia artificial para detectar irregularidades
Los exámenes serán supervisados mediante herramientas basadas en Inteligencia Artificial, capaces de identificar determinadas conductas y generar alertas cuando el sistema detecte situaciones consideradas irregulares.
Entre ellas se contempla que el trabajador salga del campo de visión de la cámara, que aparezca una tercera persona frente al dispositivo o que se detecte el uso de navegadores y herramientas de inteligencia artificial generativa, entre ellas ChatGPT o Claude.
De esta manera, la tecnología se convertirá en una especie de supervisor virtual encargado de acompañar el proceso de evaluación y señalar posibles anomalías.
80% de asistencia y 70 puntos para acreditar
Para obtener la acreditación correspondiente, los trabajadores deberán cumplir con al menos 80% de asistencia y obtener una calificación mínima de 70 sobre 100 en las evaluaciones.
Aunque las universidades tendrán a su cargo la impartición de los cursos y las herramientas tecnológicas participarán en la supervisión, la SEP conservará la decisión final sobre la validez de las constancias.
La dependencia podrá invalidar una evaluación o negar la acreditación cuando se confirmen anomalías durante el proceso.
Capacitación con tecnología de vigilancia
El programa representa un cambio en la forma de capacitar y evaluar a miles de trabajadores de apoyo de la educación.
La combinación de cursos universitarios a distancia, reconocimiento facial, monitoreo remoto e inteligencia artificial permitirá a la SEP supervisar un proceso que involucra a más de 15 mil trabajadores sin concentrar las actividades en aulas físicas.
Al mismo tiempo, el esquema abre un nuevo debate sobre el uso de tecnologías de vigilancia en los procesos educativos y laborales: mientras las autoridades buscan garantizar la identidad de los participantes y la integridad de las evaluaciones, los trabajadores estarán sujetos a sistemas capaces de analizar su imagen y determinadas conductas durante las sesiones.
El reto será encontrar el equilibrio entre eficiencia tecnológica, transparencia, seguridad de las evaluaciones y respeto a la privacidad, mientras la capacitación se convierte en una vía para que miles de trabajadores puedan avanzar dentro de su carrera profesional.

