Por Ivette Estrada En los equipos de trabajo, el sentido de minusvalía, sintetizado muchas veces como “malinchismo”, no entra de frente: se cuela como una herida pertinaz que erosiona objetivos y metas comunes. Primero aparece en la minimización: “ganó por pura suerte, no por merecer”. Después escala: “no hay que darle oportunidades de escalar o …








