Por Ivette Estrada Hay épocas que se definen por sus silencios y otras por el ruido. La nuestra eligió un sonido amortiguado, pertinaz e indiscutible. El zumbido de las notificaciones, ese parpadeo mínimo que promete relevancia y entrega vacío. Vivimos en un tiempo donde la identidad se mide en likes y la existencia se negocia …























































