Vehículos sin conductor sorprendieron a automovilistas y peatones al circular por la ciudad texana con esqueletos decorativos en los asientos, una peculiar estrategia que mezcló tecnología, entretenimiento y ambiente festivo.
La tecnología y el espíritu de Halloween se encontraron en las calles de Austin, Texas, donde Tesla llamó la atención de residentes y visitantes al incorporar esqueletos decorativos en algunos de sus vehículos de prueba de conducción autónoma.
Durante distintos recorridos, automóviles sin conductor fueron vistos circulando con figuras de esqueletos colocadas en los asientos, simulando ser pasajeros. La escena, poco habitual en las calles, despertó la curiosidad de automovilistas y peatones, quienes no tardaron en compartir fotografías y videos en redes sociales.
La peculiar decoración convirtió las pruebas tecnológicas en una atracción anticipada de Halloween. Para quienes se encontraron con los vehículos, la sorpresa no solo fue observar automóviles desplazándose sin una persona al volante, sino descubrir que llevaban singulares acompañantes a bordo.
La iniciativa ocurre mientras Tesla continúa impulsando sus sistemas de conducción autónoma y mostrando sus avances en Austin, ciudad que se ha consolidado como uno de los principales centros de operaciones de la compañía encabezada por Elon Musk.
Aunque la escena tuvo un carácter festivo, también atrajo nuevamente la atención hacia el desarrollo de la movilidad inteligente y las posibilidades de una tecnología que busca transformar la manera en que las personas se desplazan.
Así, entre esqueletos, automóviles sin conductor y publicaciones virales, Tesla encontró una manera poco convencional de sumarse a la temporada de Halloween: convertir una prueba de conducción autónoma en un espectáculo que no pasó inadvertido para quienes transitaban por las calles de Austin.

