Trabajadores del IMSS acusan represalias y exigen transparencia en el plan de mejora hospitalaria

Personal disidente del Instituto cuestiona el alcance de la inversión anunciada por 11 mil 745 millones de pesos y denuncia presuntos actos de intimidación contra quienes han señalado carencias en hospitales y centros de trabajo.

Las inconformidades de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) continúan. Integrantes de grupos disidentes cuestionaron los primeros avances del plan de mejora de la institución, al considerar que las acciones anunciadas son insuficientes y carecen de información detallada sobre la distribución de los recursos, el equipo médico y el personal que llegará a cada unidad.

Durante la tercera edición de la denominada Mañanera de la Resistencia del IMSS, realizada en las inmediaciones de Palacio Nacional, cinco trabajadores expusieron sus demandas y solicitaron a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y al director general del Instituto, Zoé Robledo, transparentar los compromisos anunciados.

En representación del grupo, Hermes Marrón, médico jubilado, pidió que las autoridades informen cuántos recursos se destinarán a cada hospital, qué cantidad de médicos y trabajadores serán contratados y qué insumos y equipos recibirán las unidades médicas.

Aunque reconoció que en algunos centros ya comenzó a llegar material, consideró que estas entregas representan apenas una primera medida y no resuelven el problema de fondo.

Marrón planteó revisar el déficit presupuestario del IMSS correspondiente a 2024, que, de acuerdo con la cifra que dijo manejar el grupo, habría ascendido a 117 mil millones de pesos. Frente a ese monto, señaló que la inversión de 11 mil 745 millones de pesos anunciada por Robledo el 27 de octubre representa menos de una décima parte.

El médico sostuvo que las medidas deben someterse a una revisión por parte de los propios trabajadores, con el propósito de comprobar que los recursos y materiales anunciados efectivamente lleguen a los hospitales y centros de atención que los necesitan.

También adelantó que el movimiento regresará el 20 de febrero de 2027, fecha en que se cumpliría el plazo de 120 días ofrecido por el IMSS, para evaluar públicamente el cumplimiento de los compromisos. Asimismo, informó que solicitaron reuniones con las cámaras de Senadores y Diputados para presentar propuestas de reformas legislativas relacionadas con el sector salud.

Denuncian citatorios y presuntos actos de intimidación

Además de las exigencias relacionadas con el abasto y las condiciones laborales, los trabajadores denunciaron presuntas represalias contra quienes han participado en las movilizaciones. Según expusieron, las acciones no provendrían únicamente del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), sino también de instancias del propio Instituto.

Como ejemplo, mencionaron el caso de Erika Paola Cureño Vilchis, oficial de puericultura adscrita a la guardería número 24 de la Ciudad de México y responsable de prensa y comunicación de uno de los grupos disidentes.

A través de un audio dirigido a la presidenta Sheinbaum, Cureño afirmó que personal del IMSS acudió a su centro de trabajo para notificarle que deberá comparecer el próximo 9 de noviembre ante la oficina de Relaciones Laborales. De acuerdo con su testimonio, el citatorio está relacionado con un presunto daño a la imagen institucional, derivado de sus declaraciones ante medios de comunicación sobre la falta de insumos y las condiciones que enfrentó el personal durante la pandemia de COVID-19.

La trabajadora sostuvo que denunciar las deficiencias de una institución pública no representa un ataque contra ella, sino una exigencia para que cumpla con sus responsabilidades. También pidió que se respeten sus derechos a la libertad de expresión y a la difusión de información, y que no existan represalias por su participación en el movimiento.

Durante la conferencia, los inconformes señalaron que otros trabajadores de distintas entidades también han recibido citatorios después de participar en las protestas. Estas denuncias contrastan, afirmaron, con los mensajes públicos de autoridades del Gobierno federal, de la dirección del IMSS y del dirigente sindical, Rafael Olivos, quienes han rechazado que exista represión contra los disidentes.

Anuncian nueva movilización para el 9 de noviembre

Los trabajadores anunciaron que el lunes 9 de noviembre, a las 15:00 horas, realizarán una nueva marcha desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI hasta el Zócalo de la Ciudad de México.

Entre sus principales demandas se encuentran la convocatoria a un congreso nacional extraordinario del sindicato, la renuncia de Rafael Olivos, un incremento salarial de 10 por ciento directo al tabulador, el abastecimiento suficiente de insumos y la contratación de más personal.

También plantean mejores condiciones de jubilación y la cancelación del sistema de Afores, además de otras exigencias relacionadas con sus derechos laborales y la atención médica.

Con estas acciones, los grupos inconformes buscan mantener la presión sobre las autoridades y exigir que los compromisos de mejora del IMSS se traduzcan en cambios verificables en las unidades médicas y en las condiciones de trabajo de su personal.

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