Trabajadores del IMSS amenazan con paro nacional y nuevas protestas por aumento salarial de 2.9%

Los inconformes exigen la salida de Rafael Olivos, líder del sindicato, un congreso extraordinario y mejores condiciones laborales. Tras una reunión sin acuerdos en Gobernación, mantienen un plantón en Paseo de la Reforma y advierten que podrían extender las movilizaciones.

El conflicto entre trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la dirigencia de su sindicato entró en una nueva fase este viernes. Tras varias jornadas de protestas y una mesa de diálogo que concluyó sin acuerdos, los inconformes advirtieron que podrían intensificar las movilizaciones, realizar paros laborales y tomar clínicas, guarderías, casetas y vialidades si no reciben respuestas a sus demandas.

El principal detonante es el incremento salarial de 2.9% directo al tabulador, aprobado durante el LXV Congreso Nacional Ordinario del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), realizado el 11 de septiembre en Playa del Carmen, Quintana Roo. Los trabajadores consideran insuficiente el aumento y exigen la destitución del secretario general del gremio, Rafael Olivos Hernández.

Advierten que las protestas podrían extenderse

Durante el programa radiofónico de Carlos Loret de Mola en W Radio, transmitido el viernes 9 de octubre, Javier Vázquez, identificado como vocero del movimiento, afirmó que trabajadores de distintas entidades se estaban sumando a las movilizaciones y que no descartaban nuevas acciones en las siguientes horas.

“Hay muchos estados que ya se están uniendo, tomando clínicas, avenidas, casetas, guarderías, y aquí estamos ahorita: 37 estados convocados aquí en México”, declaró durante la entrevista.

Vázquez también acusó a la dirigencia sindical de presuntas amenazas y malos tratos, y sostuvo que Olivos Hernández se ha negado a recibir a los trabajadores inconformes.

Estas declaraciones se producen en medio de una movilización que ha reunido a empleados activos y jubilados de distintas secciones sindicales, quienes demandan cambios en los acuerdos adoptados por la dirigencia y una revisión de las condiciones laborales y de retiro.

El aumento salarial, en el centro del conflicto

La inconformidad no se limita al porcentaje de incremento. Los manifestantes también rechazan cambios relacionados con las aportaciones a las Afore y exigen mejores condiciones para la jubilación, además de mayor disponibilidad de medicamentos, personal y materiales médicos en las unidades del IMSS.

De acuerdo con reportes de La Jornada, algunos trabajadores sostienen que el aumento aprobado representa apenas entre 120 y 160 pesos adicionales por quincena para una parte de la plantilla. Por ello, plantean un incremento de 10% directo al tabulador y la convocatoria a un congreso nacional extraordinario.

Entre sus peticiones también figura revisar las modificaciones estatutarias aprobadas durante el congreso sindical y garantizar que los trabajadores puedan expresar su desacuerdo sin temor a represalias.

Protestas, bloqueos y una sede sindical bajo presión

El conflicto escaló durante las movilizaciones realizadas en la Ciudad de México, cuando manifestantes derribaron las protecciones metálicas del acceso principal a la sede nacional del SNTSS, ubicada en la colonia Condesa, e ingresaron al inmueble para exigir la renuncia de Olivos Hernández.

La protesta se prolongó durante más de nueve horas e incluyó bloqueos en Circuito Interior y Juan Escutia. Posteriormente, elementos de la policía capitalina acudieron al lugar y desalojaron a los manifestantes.

Los inconformes sostienen que las instalaciones sindicales pertenecen a los trabajadores porque se mantienen con sus cuotas. Durante la movilización, lanzaron consignas como: “Renuncien si no nos representan”.

El SNTSS, por su parte, aseguró que mantiene disposición al diálogo, pero rechazó los actos de violencia, las agresiones contra personas y los daños ocasionados a sus instalaciones.

Gobernación no logra destrabar las negociaciones

El 8 de octubre, representantes de los trabajadores y de la dirigencia sindical acudieron a una mesa de diálogo en la Secretaría de Gobernación, que actuó como mediadora. Sin embargo, después de más de siete horas, la reunión concluyó sin acuerdos.

Al día siguiente, los trabajadores mantuvieron un plantón frente a las oficinas centrales del IMSS, en Paseo de la Reforma, y rechazaron una nueva propuesta para reanudar el diálogo, al considerar que primero debían recibir respuestas concretas a su pliego petitorio.

Los representantes de los inconformes también solicitaron garantías para evitar sanciones, hostigamiento o represalias contra quienes participen en las protestas.

Aunque los trabajadores han advertido sobre posibles paros y nuevas acciones en unidades médicas, el movimiento ha señalado que los servicios de urgencias, hospitalización y otras áreas esenciales deben continuar operando. La evolución de las movilizaciones determinará si las advertencias se traducen en nuevas interrupciones o permanecen como medidas de presión sindical.

Un conflicto que sigue sin solución

Las protestas reflejan una disputa que combina inconformidad salarial, desacuerdos sobre las decisiones sindicales y reclamos por las condiciones en que el personal desempeña sus funciones.

Mientras los trabajadores exigen un congreso extraordinario, la revisión de los acuerdos y la salida de Rafael Olivos, la dirigencia sostiene que mantiene abierta la vía del diálogo y defiende la consulta prevista para el 14 de octubre sobre los acuerdos del congreso nacional.

El siguiente paso será determinar si las partes logran retomar las negociaciones y alcanzar compromisos verificables. De lo contrario, los inconformes han advertido que continuarán las movilizaciones, en un conflicto que mantiene bajo presión a la dirigencia sindical y abre interrogantes sobre sus posibles repercusiones para la operación cotidiana del Seguro Social.

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