Transportistas anuncian paro nacional indefinido; exigen diálogo directo con Sheinbaum

La Canacar convocó a una suspensión de actividades a partir del lunes 26 de octubre ante la inseguridad carretera, las extorsiones y los costos operativos. El sector advierte posibles afectaciones económicas de hasta 21 mil 500 millones de pesos diarios, mientras otras organizaciones se deslindaron de las movilizaciones.

El autotransporte de carga en México anunció un paro nacional por tiempo indefinido a partir de este lunes 26 de octubre, en protesta por la inseguridad en las carreteras, las extorsiones, el deterioro de la infraestructura vial y los costos que enfrenta el sector. Los dirigentes gremiales también exigieron establecer una mesa de diálogo directamente con la presidenta Claudia Sheinbaum.

La convocatoria fue anunciada por la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), en conjunto con organizaciones del sector, ante lo que consideran una falta de respuesta suficiente a sus demandas. La movilización podría extenderse a carreteras federales, accesos a centros urbanos y corredores logísticos en más de 20 estados.

El presidente de Canacar, Augusto Ramos, señaló que la protesta también responde a una modificación contemplada en la Ley de Ingresos de 2027 que, según explicó, reduciría de 300 a 250 millones de pesos el límite para que las empresas accedan a un beneficio fiscal que permite acreditar contra el Impuesto Sobre la Renta (ISR) hasta 50% del gasto en casetas.

El dirigente sostuvo que la medida representaría una presión adicional para las empresas transportistas, que ya enfrentan elevados costos de operación y problemas de seguridad.

Advierten pérdidas millonarias por la suspensión

La posible interrupción de actividades amenaza con afectar una cadena logística estratégica para el país. De acuerdo con las cifras difundidas por el sector, diariamente se movilizan por carretera alrededor de 1.6 millones de toneladas de productos y se realizan cerca de 21 mil cruces fronterizos hacia Estados Unidos, equivalentes a mil 800 millones de dólares en mercancías.

Carlos García Álvarez, presidente de la Honorable Alianza Mexicana Organización de Transportistas (HAMOTAC), advirtió que las afectaciones económicas podrían alcanzar los 21 mil 500 millones de pesos por día de inactividad.

La cifra refleja la magnitud del riesgo para el transporte de mercancías, el abastecimiento de productos y las operaciones comerciales que dependen de la red carretera.

Entre las principales exigencias del gremio se encuentran mayores garantías de seguridad para los operadores, acciones contra las extorsiones y el cobro de piso, mejores condiciones en las carreteras y una revisión de los costos del servicio de grúas. También cuestionan la reducción de estímulos fiscales y las cargas regulatorias que, afirman, afectan la viabilidad de las empresas.

Organizaciones piden comprensión y descartan bloqueos

Los representantes del movimiento aseguraron que su intención es manifestarse de manera pacífica y evitar afectaciones deliberadas a la población.

“No vamos a bloquear las carreteras, no queremos afectar a quien no tiene la culpa”, expresó García Álvarez, de acuerdo con las declaraciones difundidas sobre la movilización.

Entre las agrupaciones que anunciaron su participación se encuentran la Federación Méxicoamericana de Transportistas (Fematrac), HAMOTAC y la Organización Integradora de Derechos Convencionales (Indeco), además de otras organizaciones del sector.

Sin embargo, no todas las agrupaciones respaldaron la convocatoria. La Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat), la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin), la Alianza Mexicana de Transportistas A. C. (AMTAC), la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMONTAC), la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram) y la Asociación Nacional Transportista (ANTAC) se deslindaron de las movilizaciones y anunciaron que no participarían en las protestas, según la información proporcionada.

El sector exige ser escuchado

La convocatoria pone nuevamente sobre la mesa las dificultades que enfrenta el autotransporte de carga, una actividad fundamental para el movimiento de mercancías y el comercio exterior de México.

Los dirigentes buscan que el Gobierno federal atienda sus demandas mediante una negociación directa con la presidenta Sheinbaum y que se establezcan medidas para mejorar la seguridad, reducir los costos operativos y revisar las disposiciones fiscales que afectan al sector.

Mientras persisten las diferencias entre las organizaciones sobre la participación en el paro, la dimensión de las operaciones involucradas mantiene en el centro de la discusión las posibles repercusiones sobre las cadenas de suministro y la actividad económica nacional.

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