La Albiceleste venció 3-2 al Tri en el Mundial Femenino Sub-20 de Polonia 2026, con un gol en tiempo agregado; el resultado desató burlas entre aficionados argentinos y volvió a poner en circulación la canción interpretada por Julieta Venegas.
México tenía el partido en sus manos. Después de remontar el marcador y llegar al descanso con ventaja de 2-1, la Selección Mexicana Sub-20 parecía encaminada a resistir el cierre ante Argentina. Pero el futbol tenía preparado otro desenlace: dos goles en la segunda mitad dieron vuelta al encuentro y, en el tiempo agregado, Dolores Delgado apareció para sellar el 3-2.
El resultado no solo definió el partido. Apenas terminó el encuentro, las redes sociales se convirtieron en una extensión de la rivalidad entre ambas selecciones, con aficionados argentinos recuperando viejas referencias y celebrando una nueva victoria sobre México.
Entre las publicaciones que volvieron a circular apareció nuevamente “La niña futbolista”, canción interpretada por Julieta Venegas, utilizada en tono irónico alrededor del encuentro.
De la ventaja mexicana a una remontada sobre el final
Argentina abrió el marcador al minuto 29 con Annika Paz, pero México reaccionó antes del descanso. Deiry Ramírez marcó al 36 y nuevamente al 42, colocando al conjunto mexicano arriba 2-1.
La ventaja, sin embargo, no pudo sostenerse.
Al minuto 78, Alma Velasco consiguió el empate para Argentina. Cuando México parecía tener al alcance al menos el empate, Dolores Delgado, al 90+2, apareció para marcar el 3-2 definitivo.
El gol en los últimos minutos transformó la celebración argentina y, casi de inmediato, trasladó la discusión del campo de juego a las plataformas digitales.
“Las pibas continúan la tradición”
Entre las reacciones de los aficionados argentinos destacó una publicación con el mensaje “Las pibas continúan la tradición y eliminan a México”, en alusión a los distintos enfrentamientos mundialistas entre ambas selecciones.
Los comentarios continuaron en el mismo tono, con frases como “Que no se pierdan las buenas costumbres” y cuestionamientos dirigidos al nivel del futbol femenino mexicano.
También reaparecieron las comparaciones deportivas entre ambos países, especialmente por la manera en que México dejó escapar la ventaja de 2-1.
Pero detrás de las burlas hubo otro elemento que llamó particularmente la atención: una canción mexicana que, antes del partido, ya había sido convertida en motivo de bromas.
La canción que volvió a las redes
Días antes del encuentro, después de que Argentina goleara 8-0 a Benín, usuarios argentinos comenzaron a anticipar el duelo contra México. En una de esas conversaciones apareció “La niña futbolista”, mientras otro usuario ironizaba con que la canción podría darle “superpoderes” a la Albiceleste.
Tras el triunfo por 3-2, aquella referencia volvió a circular y adquirió un nuevo significado dentro de la celebración argentina.
Sin embargo, existe un detalle que se perdió entre las bromas: “La niña futbolista” no fue creada como canción oficial de México para un Mundial.
La composición original pertenece a Ignacio Silva, integrante de Patita de Perro, mientras que la versión interpretada por Julieta Venegas fue presentada en México como parte de actividades culturales vinculadas con el llamado Mundial Social.
Por ello, el tema no corresponde a la canción oficial del Mundial 2026 ni al himno oficial del Mundial Femenino Sub-20 de Polonia.
Una rivalidad que también se juega en internet
El triunfo argentino terminó convirtiéndose así en algo más que una remontada sobre la cancha. La victoria alimentó una rivalidad que, con frecuencia, encuentra en las redes sociales un segundo escenario.
Para México, el golpe fue especialmente duro por la forma en que se produjo: después de tomar ventaja 2-1, el equipo permitió el empate y recibió el gol definitivo prácticamente en la última acción del encuentro.
Para Argentina, en cambio, el 3-2 significó mantener viva una tradición que sus aficionados no tardaron en recordar. Y en medio de memes, comparaciones y provocaciones apareció nuevamente una canción que, sin haber sido concebida como himno mundialista, terminó convertida en uno de los símbolos circunstanciales de la conversación digital alrededor del partido.
El marcador quedó en Polonia; la rivalidad, como suele ocurrir en el futbol moderno, continuó jugando en internet.

