La próxima semana comenzarán las evaluaciones para construir una infraestructura de 4.5 kilómetros, con una inversión superior a los 6 mil millones de pesos. El proyecto busca agilizar la movilidad en el sur de Tamaulipas y conectarse con el Libramiento Poniente de Tampico.
El proyecto del viaducto elevado Tampico-Altamira se prepara para entrar en su etapa de trabajos preliminares, con estudios técnicos que permitirán definir la ubicación de los cimientos y adecuar la circulación vehicular en la zona. La obra contempla una extensión de 4.5 kilómetros y la contratación de mil 600 trabajadores de la región sur de Tamaulipas.
De acuerdo con la Secretaría de Obras Públicas estatal, las evaluaciones comenzarán el próximo lunes y servirán para preparar el ingreso de maquinaria especializada con la que se perforará el terreno y se instalarán los pilotes que sostendrán la estructura.
La intervención también requerirá ajustes en los carriles y en la circulación de vehículos particulares y transporte público, por lo que las autoridades deberán organizar las modificaciones necesarias para mantener la movilidad durante el desarrollo de los trabajos.
Inversión millonaria para mejorar la movilidad
El viaducto elevado representa una inversión superior a los 6 mil millones de pesos y tiene como objetivo reducir los tiempos de traslado en uno de los corredores con mayor carga vehicular del sur de Tamaulipas.
El proyecto responde a la presión que enfrentan vialidades como la carretera Tampico-Mante y la avenida de la Industria, utilizadas diariamente por automovilistas y unidades de transporte. Además, contempla una conexión con el Libramiento Poniente de Tampico para facilitar los desplazamientos en la zona metropolitana.
La infraestructura tendrá una altura promedio de 30 metros y se prevé que esté concluida en 2028. Según las estimaciones del proyecto, podría recibir más de 25 mil vehículos, con la expectativa de contribuir a una circulación más fluida entre Tampico y Altamira.
La obra fue presentada e inaugurada de manera protocolaria por el gobernador Américo Villarreal Anaya en agosto pasado, como parte de las acciones de infraestructura y movilidad impulsadas en la entidad.
Acuerdan emplear a trabajadores de la región
Además de su impacto vial, el viaducto tendrá repercusiones en el empleo local. La Federación Local de Trabajadores de Altamira participará en la construcción, luego de alcanzar un acuerdo con la empresa Constructora y Dragados del Sureste, con el aval de la instancia laboral estatal.
Jaime García Contreras, dirigente de la organización sindical, informó que se formalizó el acuerdo para agilizar la contratación de personal y facilitar el inicio de las actividades. La obra prevé emplear a mil 600 trabajadores durante un periodo estimado de dos años y medio.
El representante sindical destacó la relevancia de asegurar la participación de obreros de la región, particularmente ante la proximidad del cierre de año y la duración prevista del proyecto.
Por su parte, Jorge Aguirre, representante de la empresa constructora, subrayó la importancia de la obra para atender las necesidades de movilidad derivadas del flujo vehicular en las principales vialidades de la zona.
Con una inversión multimillonaria, la generación de empleos y la expectativa de mejorar la conexión entre Tampico y Altamira, el viaducto elevado se perfila como uno de los proyectos de infraestructura más relevantes para el sur de Tamaulipas. Su avance dependerá de la ejecución de los trabajos técnicos, la coordinación con los trabajadores y las medidas que se implementen para reducir las afectaciones al tránsito durante la construcción.

