Las exportaciones de gas natural estadounidense hacia México alcanzaron en agosto un máximo histórico mensual, impulsadas por la generación eléctrica y las altas temperaturas; especialistas anticipan una reducción estacional en los próximos meses.
El calor disparó la demanda de electricidad y, con ella, el flujo de gas natural desde Texas hacia México. Durante agosto, los envíos a través de los gasoductos que conectan ambos países alcanzaron niveles nunca antes registrados en su promedio mensual, con la frontera tamaulipeca como una de las principales zonas de conexión.
El incremento responde principalmente a la necesidad de combustible para las centrales eléctricas de gas natural, en un momento en que las altas temperaturas elevaron el consumo de electricidad en distintas regiones del país.
De acuerdo con la consultora Wood Mackenzie, el mayor crecimiento de los flujos hacia México provino del sur de Texas, región que colinda directamente con Tamaulipas y que concentra infraestructura estratégica para el suministro del energético.
México demanda más gas para generar electricidad
Ricardo Falcón, Research Manager de Gas Natural para México en Wood Mackenzie, señaló que durante agosto el promedio mensual de las exportaciones hacia México se acercó a los 8 mil millones de pies cúbicos diarios, un nivel considerado inédito para el mercado.
El dato refleja la creciente dependencia mexicana del gas producido en Estados Unidos, particularmente para atender las necesidades de generación eléctrica.
“Los flujos récord de exportaciones a México registrados en agosto reflejan tanto el crecimiento estructural del sector de generación eléctrica a base de gas en este país como la intensidad de la temporada de calor en el año”, explicó el especialista.
La combinación entre temperaturas elevadas y una mayor utilización de centrales eléctricas a gas provocó que los ductos fronterizos operaran a niveles extraordinarios durante el mes.
Oeste y sur de Texas alcanzan máximos históricos
Los mayores incrementos se concentraron en los flujos procedentes del oeste de Texas (WTX) y el sur de Texas (STX).
Ambas regiones registraron máximos históricos tanto en sus promedios mensuales como en sus envíos diarios hacia México.
Durante el día de gas del 13 de agosto, los flujos provenientes de WTX se aproximaron a los 2.3 mil millones de pies cúbicos diarios. Posteriormente, el 26 de agosto, los envíos desde STX superaron los 5.4 mil millones de pies cúbicos diarios.
La infraestructura ubicada en la frontera norte, incluida la que conecta con Tamaulipas, adquiere así un papel relevante dentro de una cadena de suministro que permite trasladar el combustible estadounidense hacia los centros de consumo mexicanos.
El récord podría ser temporal
Aunque agosto marcó un máximo histórico, Wood Mackenzie anticipa que los volúmenes podrían comenzar a disminuir durante los próximos meses.
La razón principal sería el cambio de temporada. Conforme las temperaturas se moderen, disminuirá la demanda asociada al aire acondicionado y, por consecuencia, también la presión sobre la generación eléctrica.
A esto se suman los periodos de mantenimiento de infraestructura, que suelen modificar temporalmente los flujos de gas.
“Con temperaturas que comenzarán a moderarse y la apertura de los periodos de mantenimiento, esperamos que los volúmenes disminuyan pronto”, señaló Falcón.
La demanda seguirá creciendo a mediano plazo
La reducción prevista para los próximos meses no necesariamente representa un cambio de tendencia.
El especialista de Wood Mackenzie explicó que, una vez superado el efecto estacional provocado por el calor, la trayectoria de mediano plazo continúa siendo ascendente debido a la expansión del parque mexicano de centrales eléctricas de ciclo combinado.
Esto significa que México podría mantener una demanda estructuralmente elevada de gas natural estadounidense, incluso después de que concluya el periodo de mayor consumo eléctrico provocado por las altas temperaturas.
Para los mercados mexicanos de gas y electricidad, el escenario inmediato apunta a una disminución estacional de la demanda climática. Pero detrás de ese descenso temporal permanece una tendencia de fondo: México continúa aumentando su consumo de gas natural para producir electricidad y una parte importante de ese combustible llega desde Texas a través de la frontera norte.

