La disminución en la recaudación del Impuesto sobre la Renta (ISR) y los menores ingresos petroleros marcaron el comportamiento de las finanzas públicas durante los primeros nueve meses del año. Al cierre de septiembre, los ingresos del Gobierno federal registraron una caída real anual de 2.8%, pese al crecimiento de algunos rubros tributarios, como el Impuesto al Valor Agregado (IVA).
De acuerdo con el Informe de Finanzas Públicas y la Deuda Pública, divulgado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), entre enero y septiembre de 2026 se obtuvieron ingresos por 6 billones 304 mil 452 millones de pesos. Esta cifra no solo fue inferior a la registrada en el mismo periodo del año anterior, sino que también quedó 239 mil 527 millones de pesos por debajo de lo previsto en el programa presupuestario.
Dos factores explican buena parte de este resultado: la menor recaudación del ISR y la reducción de los ingresos provenientes del petróleo.
En el sector energético, los ingresos petroleros sumaron 754 mil 365 millones de pesos, lo que representó una disminución real anual de 21.5%. Hacienda atribuyó este comportamiento, principalmente, a una elevada base de comparación, debido a que en 2025 el Gobierno federal realizó una aportación extraordinaria a Petróleos Mexicanos (Pemex) para reducir su deuda y fortalecer su posición financiera.
La dependencia precisó que, al excluir dicha operación, los ingresos petroleros habrían mostrado un crecimiento real anual de 8.1% durante los primeros nueve meses de 2026.
Otro de los componentes que incidió en la caída de los ingresos fue el ISR. Entre enero y septiembre, este impuesto generó alrededor de 2.2 billones de pesos, una disminución real de 5.3% respecto al mismo periodo del año anterior y 137 mil 53 millones de pesos menos de lo programado.
Durante una rueda de prensa, el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, explicó que el retroceso estuvo relacionado principalmente con menores pagos en las declaraciones anuales de personas morales realizadas en marzo. Este comportamiento fue parcialmente compensado por el crecimiento de la recaudación proveniente de los sueldos y salarios, favorecida por la evolución del empleo formal y las remuneraciones reales.
Sin embargo, no todos los impuestos siguieron la misma tendencia. La recaudación tributaria total alcanzó 4.29 billones de pesos, con un crecimiento real anual de 0.7%, aunque se mantuvo 122 mil 241 millones de pesos por debajo de la meta establecida.
Entre los rubros con mejor desempeño destacó el IVA, cuya recaudación aumentó 12% anual, impulsada por el consumo interno y las acciones de fortalecimiento tributario. En contraste, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) registró una caída de 2.3%, mientras que los impuestos relacionados con las importaciones crecieron 10.1%.
Sobre este último resultado, Hacienda señaló que influyeron la actualización de aranceles aplicables a productos provenientes de países sin tratados comerciales con México y el fortalecimiento de la vigilancia aduanera. No obstante, la recaudación quedó 44 mil millones de pesos por debajo de lo previsto, principalmente por la apreciación del peso, que redujo el valor en moneda nacional de las importaciones sujetas a impuestos.
Menor gasto, pero mayores recursos para desarrollo social
En materia de gasto público, el Gobierno federal ejerció 7 billones 270 mil millones de pesos durante los primeros tres trimestres de 2026, una disminución real anual de 0.4%. El monto también fue 483 mil 40 millones de pesos inferior al calendario presupuestario.
Pese al menor ejercicio general de recursos, Hacienda destacó que el gasto destinado al desarrollo social mantuvo una tendencia de crecimiento. Entre enero y septiembre aumentó 7.4% real anual, por encima del promedio de 2.7% registrado durante la década previa.
Los incrementos se concentraron en sectores considerados prioritarios para la atención de la población: salud registró un crecimiento de 10.3%; protección social, de 7.6%; vivienda, de 5.6%, y educación, de 5.1%.
En cuanto al balance de las finanzas públicas, la dependencia informó que el déficit presupuestario se ubicó 244 mil millones de pesos por debajo de lo programado, mientras que el déficit primario presentó una diferencia favorable de 84 mil millones.
Asimismo, los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), indicador que permite medir las necesidades de financiamiento del Gobierno, también se mantuvieron por debajo de las previsiones oficiales.
Hacienda sostuvo que estos resultados se encuentran en línea con la trayectoria de consolidación fiscal establecida para el cierre del año.
Así, el balance de las finanzas públicas a septiembre muestra un escenario de menores ingresos y un gasto por debajo de lo presupuestado, acompañado de una mayor asignación de recursos al desarrollo social. El comportamiento de la recaudación tributaria y petrolera será determinante para evaluar el cumplimiento de las metas fiscales al cierre de 2026.

