La Dra. Laura Minhui Kim, sostenía con firmeza la aguja de sutura entre las yemas enguantadas de sus dedos. Trabajando bajo un microscopio de gran aumento, enhebraba con delicadeza el tejido de los vasos sanguíneos, restableciendo el “sistema de plomería”, es decir, el flujo sanguíneo hacia el injerto de piel del paciente. Mantuvo sus manos …









