El Departamento del Tesoro incluyó a ocho entidades, dos personas y cinco buques en su lista de bienes bloqueados. Las medidas alcanzan sectores estratégicos como el marítimo, electrónico, manufacturero y tecnológico, además de empresas vinculadas con China y redes de transporte de petróleo.
El gobierno de Estados Unidos endureció su política de presión económica contra Cuba al anunciar nuevas sanciones dirigidas a empresas, personas y embarcaciones relacionadas con sectores estratégicos de la economía de la isla.
El Departamento del Tesoro designó a ocho entidades y dos individuos, además de identificar cinco buques como bienes bloqueados, en una medida que forma parte de la estrategia de la administración de Donald Trump para frenar lo que Washington considera actividades ilícitas del gobierno cubano, tanto dentro de la isla como en el resto del hemisferio.
De acuerdo con el comunicado oficial, las sanciones están dirigidas a redes de transporte de petróleo, sectores vinculados con las élites cubanas, entidades estatales dedicadas a la importación y asistencia técnica, así como proveedores extranjeros de equipo para las fuerzas militares de Cuba.
Marco Rubio advierte nuevas sanciones para quienes operen en sectores estratégicos
Al anunciar las medidas contra las redes de apoyo militar extranjero y las fuentes de ingresos que atribuye al gobierno cubano, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió que Washington no permitirá la presencia de redes que considere contrarias a sus intereses de seguridad en el continente.
En una publicación en la red social X, Rubio sostuvo que el gobierno cubano depende de empresas estatales, sociedades mixtas e intermediarios establecidos en el extranjero para mantener en funcionamiento sus sistemas económicos y de seguridad. También acusó a patrocinadores internacionales de suministrar equipo militar que, según su postura, contribuye a sostener las capacidades de las fuerzas armadas de la isla.
Entre las entidades señaladas aparecen, por primera vez en esta ronda de sanciones, dos compañías chinas del sector electrónico: CEIEC y Beijing H&C Technologies, a las que Washington acusa de proporcionar material de defensa y sistemas de seguridad a Cuba.
La lista también incluye a Caroil, operador de buques cisterna de petróleo registrado en Chipre; Tentacool, registrada en Panamá, y las empresas estatales cubanas Internacional Marítima y Petromarca.
Además de las designaciones específicas, Washington advirtió que podría imponer sanciones a cualquier persona extranjera que opere o haya operado en los sectores electrónico, manufacturero, marítimo y tecnológico de la economía cubana.
Washington amplía el alcance de las restricciones
Las medidas fueron adoptadas con fundamento en la Orden Ejecutiva 14404, que establece criterios para sancionar a personas extranjeras relacionadas, según la determinación del gobierno estadounidense, con actos de represión en Cuba y otras conductas que Washington considera amenazas para su seguridad nacional y política exterior.
En paralelo, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, emitió una resolución que amplía la posibilidad de aplicar sanciones a personas extranjeras que participen o hayan participado en actividades de los sectores manufacturero, tecnológico, electrónico y marítimo de la isla.
Con esta decisión, la administración Trump no solo apunta a entidades y operadores identificados en sus investigaciones, sino que también advierte sobre posibles consecuencias para terceros países y empresas que mantengan actividades comerciales en esos rubros.
El endurecimiento de las restricciones se suma a las tensiones diplomáticas entre Washington y La Habana, en un contexto en el que el gobierno cubano ha rechazado las presiones estadounidenses y ha defendido su soberanía frente a las medidas económicas impuestas por Estados Unidos.

