La Comisión Permanente pidió a Profeco reforzar la vigilancia y sancionar la comercialización de cemento alterado o de baja calidad que circula en el mercado informal. Lo que a simple vista puede parecer una oferta más barata de material para construir se ha convertido en una señal de alerta para el Congreso de la Unión. …
“Huachicol de cemento” enciende alertas en el Congreso por riesgo a viviendas y obras

La Comisión Permanente pidió a Profeco reforzar la vigilancia y sancionar la comercialización de cemento alterado o de baja calidad que circula en el mercado informal.
Lo que a simple vista puede parecer una oferta más barata de material para construir se ha convertido en una señal de alerta para el Congreso de la Unión. El llamado “huachicol de cemento”, como se ha identificado a la comercialización de productos alterados o fabricados con insumos de baja calidad, comenzó a ocupar la agenda legislativa ante el riesgo que representa para viviendas, edificios y obras de infraestructura.
La preocupación llegó a la Comisión Permanente, que exhortó a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) a intensificar de manera urgente las acciones de vigilancia, investigación y sanción contra quienes comercialicen este tipo de cemento irregular.
El objetivo, plantearon legisladores, no sólo es proteger el bolsillo de quienes adquieren materiales en el mercado informal, sino evitar que un producto que no cumple con los estándares establecidos termine formando parte de estructuras cuya seguridad depende precisamente de la calidad de sus materiales.
Un riesgo que va más allá del precio
De acuerdo con el dictamen publicado en la Gaceta Parlamentaria, la distribución de cemento apócrifo representa un problema en dos frentes. Por un lado, genera competencia desleal para la industria nacional; por otro, puede comprometer la integridad estructural de las construcciones.
La alerta no surgió de manera aislada. El sector industrial ha advertido sobre la circulación de estos productos en entidades consideradas estratégicas para la actividad constructiva, entre ellas Baja California, donde se han señalado posibles prácticas de comercialización irregular.
El problema radica en que el consumidor puede encontrarse frente a un producto cuyo aspecto no necesariamente revela su verdadera calidad. Una diferencia de precio puede resultar atractiva al momento de comprar, pero las consecuencias de utilizar un material que no cumple con las especificaciones técnicas pueden aparecer mucho después, cuando ya forma parte de una vivienda u obra.
Profeco, ante una vigilancia más amplia
El exhorto aprobado por la Comisión Permanente plantea que la respuesta de Profeco no debe limitarse a realizar inspecciones en establecimientos. Los legisladores pidieron acompañar la vigilancia con campañas de orientación para los consumidores y alertas oportunas que permitan identificar posibles productos irregulares.
También se busca garantizar el cumplimiento de las normas mexicanas de calidad aplicables al cemento y otros materiales de construcción, bajo los criterios establecidos por el Organismo Nacional de Normalización y Certificación de la Construcción y Edificación.
La intención es cerrar los espacios que permiten que productos sin garantías lleguen al mercado y, eventualmente, terminen incorporados a proyectos de construcción.
El reto de cerrar la puerta al mercado informal
El llamado legislativo coloca nuevamente la calidad de los materiales como un asunto de seguridad pública y protección al consumidor. En el caso del cemento, una irregularidad que comienza en la cadena de producción o distribución puede terminar trasladándose directamente a la estructura de una vivienda.
Por ello, senadores y diputados buscan que la vigilancia alcance a las redes informales de comercialización y que los consumidores cuenten con mayor información antes de adquirir materiales.
La apuesta es doble: proteger a quienes construyen y evitar que el ahorro inmediato en un saco de cemento termine convirtiéndose en un riesgo para toda una edificación. Mientras el fenómeno es revisado por las autoridades, el Congreso pide a Profeco reforzar el control sobre un mercado donde la calidad del material puede marcar la diferencia entre una construcción segura y una amenaza silenciosa.
Subscribe to Our Newsletter
Keep in touch with our news & offers






