La meta de 1.5 °C se aleja: la ONU advierte que el planeta entrará en territorio climático desconocido

El mundo se encamina a superar el límite establecido en el Acuerdo de París. Sin un cambio radical en las políticas actuales, el calentamiento podría alcanzar hasta 2.6 °C antes de terminar el siglo.

El límite de 1.5 °C de calentamiento global que durante años ha funcionado como una línea roja para evitar los peores efectos del cambio climático está cada vez más lejos de cumplirse. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advierte que, con el planeta ya cerca de 1.4 °C por encima de los niveles preindustriales, las políticas actuales resultan insuficientes para contener el aumento de la temperatura.

El escenario que se perfila es todavía más preocupante: si las tendencias no cambian de manera sustancial, el calentamiento global podría alcanzar hasta 2.6 °C hacia finales de siglo.

¿Y si el mundo rebasa la meta?

Ante la posibilidad de que el objetivo del Acuerdo de París sea superado, la ONU plantea un escenario que hasta hace algunos años parecía impensable: prepararse para el rebasamiento de la meta y, al mismo tiempo, desarrollar estrategias capaces de reducir nuevamente la temperatura del planeta.

Pero regresar al umbral de 1.5 °C no sería sencillo. Una de las alternativas consiste en retirar grandes cantidades de dióxido de carbono (CO₂) de la atmósfera, ya sea mediante soluciones naturales como la reforestación o a través de tecnologías de captura y almacenamiento que todavía se encuentran en desarrollo.

El problema es la escala. Retirar de la atmósfera el carbono acumulado durante décadas requeriría esfuerzos extraordinarios y procesos que podrían tardar muchos años en producir resultados significativos.

Un planeta más caliente, un riesgo mayor

Mientras esas soluciones llegan, cada fracción adicional de grado tendrá consecuencias. El aumento de la temperatura favorece olas de calor más intensas, sequías prolongadas, inundaciones, incendios forestales y otros fenómenos extremos que pueden afectar ecosistemas, ciudades, cultivos y disponibilidad de agua.

El riesgo no se limita a fenómenos aislados. El calentamiento también puede alterar sistemas naturales fundamentales, incluidas las grandes corrientes oceánicas que ayudan a distribuir el calor alrededor del planeta. Una alteración profunda de estos sistemas podría desencadenar cambios de gran alcance y difícilmente reversibles.

La advertencia de la ONU coloca al mundo frente a una disyuntiva cada vez más urgente: reducir de manera drástica las emisiones y acelerar la transición hacia modelos menos dependientes de los combustibles fósiles, o prepararse para enfrentar un planeta considerablemente más cálido.

La meta de 1.5 °C todavía funciona como referencia, pero el tiempo para mantenerla al alcance se está agotando. El desafío ya no consiste únicamente en establecer objetivos climáticos, sino en convertirlos en acciones capaces de modificar la trayectoria del calentamiento global.

Shares:
Show Comments (0)
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *