La tasa de desocupación pasó de 2.9 a 3% en agosto; aunque el empleo mantiene un crecimiento anual de casi 1.2 millones de personas, la generación de puestos muestra señales de moderación.
El mercado laboral mexicano comenzó a mostrar algunas señales de enfriamiento durante agosto. La tasa de desocupación pasó de 2.9 a 3% respecto a julio, mientras que el número de personas ocupadas disminuyó en términos mensuales, de acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El movimiento es ligero, pero revela un escenario distinto al observado en meses anteriores: el empleo todavía crece cuando se compara con agosto de 2025, aunque lo hace en un contexto de menor dinamismo económico y con la informalidad como uno de los principales desafíos del mercado laboral.
Casi 61 millones de personas tienen empleo
Durante agosto, la población ocupada se ubicó en 60 millones 695 mil personas, una cifra inferior a la registrada en julio.
Sin embargo, la comparación anual ofrece una perspectiva diferente. Frente a agosto de 2025, el número de personas con trabajo aumentó en casi 1.2 millones, lo que indica que, pese al ajuste mensual, el mercado laboral conserva un saldo positivo en un horizonte de un año.
En contraste, alrededor de 1.9 millones de personas se encontraban desocupadas durante el octavo mes del año. Se trata de personas disponibles para trabajar que, además, se encontraban realizando acciones para encontrar un empleo.
El incremento en esta población fue suficiente para llevar la tasa de desocupación al 3%.
Hombres pierden empleos; mujeres avanzan
El comportamiento del empleo no fue igual entre hombres y mujeres.
La reducción mensual estuvo relacionada principalmente con una caída de casi 153 mil personas ocupadas entre los hombres respecto a julio. En sentido contrario, el mercado laboral incorporó a poco más de 91 mil mujeres durante agosto.
A pesar de estas diferencias en el comportamiento mensual, tanto hombres como mujeres registraron un aumento en el número de personas ocupadas cuando se compara con el mismo mes de 2025.
Los datos muestran así un mercado laboral que no se mueve de manera uniforme: mientras algunos segmentos registran retrocesos en el corto plazo, otros mantienen su incorporación al empleo.
Más personas participan en el mercado laboral
La Población Económicamente Activa (PEA) alcanzó los 62.6 millones de personas durante agosto.
La tasa de participación económica se ubicó en 59.3%, por encima del 58.8% registrado en agosto del año pasado.
En términos sencillos, esto significa que una proporción ligeramente mayor de la población está participando en el mercado laboral, ya sea mediante un empleo o buscando activamente una oportunidad para trabajar.
El dato resulta relevante porque un aumento en la participación también puede generar presión sobre la creación de puestos: si más personas buscan incorporarse al mercado, la economía necesita generar suficientes empleos para absorber esa nueva fuerza laboral.
La informalidad sigue siendo el gran pendiente
Más allá de la tasa de desempleo, uno de los principales retos continúa siendo la calidad de los empleos disponibles.
El Inegi reportó que 33.4 millones de personas trabajaron en condiciones de informalidad durante agosto, equivalentes al 55% de la población ocupada.
Aunque la proporción fue menor a la registrada en julio, todavía se encuentra por encima del nivel observado un año antes.
Esto significa que más de la mitad de las personas ocupadas se encuentran en actividades que no les proporcionan acceso a la seguridad social asociada a un empleo formal, una situación que continúa siendo uno de los principales desafíos estructurales del mercado laboral mexicano.
Un escenario de crecimiento más cauteloso
El comportamiento de agosto ocurre en un contexto de moderación económica. Analistas de Monex estiman que el mercado laboral podría mantener una trayectoria cautelosa durante los próximos meses, ante factores como un crecimiento económico moderado, una demanda interna débil y menores niveles de inversión.
Bajo este escenario, la creación de empleos podría continuar, pero a un ritmo más lento que el observado en años anteriores.
Así, los datos de agosto dejan una fotografía con dos caras: México todavía genera más empleos que hace un año, pero el mercado laboral comienza a perder velocidad. La evolución de los próximos meses será clave para determinar si el repunte de la desocupación representa únicamente un ajuste temporal o el comienzo de una etapa de menor dinamismo en la generación de puestos de trabajo.

