Birmex adjudicó directamente a Laboratorios Liomont un contrato para adquirir hasta 2.5 millones de dosis, con un monto máximo de mil 750 millones de dólares y entregas programadas hasta 2030.
A más de cinco años de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador prometiera desarrollar y aplicar una vacuna mexicana contra el Covid-19, el biológico Patria continúa sin iniciar su producción, mientras el gobierno federal recurrirá a un laboratorio privado para garantizar el suministro de dosis contra la enfermedad.
De acuerdo con información publicada por EL UNIVERSAL, Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex) otorgó a Laboratorios Liomont el contrato Birmex-124/2026, mediante adjudicación directa, para la adquisición de hasta 2.5 millones de vacunas contra el SARS-CoV-2.
El documento señala que la Dirección de Administración y Finanzas de Birmex formalizó la adjudicación el pasado 6 de septiembre. El contrato establece un monto mínimo de 700 millones de dólares y un máximo de mil 750 millones de dólares, antes de impuestos, equivalente a cerca de 31 mil millones de pesos en su límite superior.
Las entregas, según el documento citado por el diario, comenzaron el 13 de septiembre y están contempladas hasta el 31 de diciembre de 2030.
La dependencia justificó la contratación al señalar que Laboratorios Liomont reunía las condiciones requeridas y ofrecía garantías satisfactorias para cumplir con el suministro.
Patria, una promesa que sigue pendiente
El desarrollo de una vacuna nacional contra el Covid-19 fue anunciado el 15 de febrero de 2021 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, quien afirmó que México contaría con su propio biológico y que comenzaría a aplicarse en noviembre de ese año.
Sin embargo, el proyecto enfrentó retrasos y, más de cinco años después del anuncio, la vacuna Patria no ha comenzado su producción, de acuerdo con la información difundida.
En septiembre del año pasado, el secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, reconoció que el biológico aún buscaba superar las pruebas necesarias ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para obtener su registro sanitario.
Posteriormente, el 11 de febrero, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo también reconoció que existían dificultades para producir la vacuna.
El retraso mantiene pendiente la expectativa de contar con un desarrollo nacional, mientras el gobierno federal contempla la compra de vacunas a un proveedor privado para atender las necesidades de inmunización.
Vacunación estacional, una medida de salud pública
Birmex sostiene que la vacunación estacional contra el Covid-19 es una herramienta fundamental para reducir las hospitalizaciones y las defunciones, especialmente entre los grupos más vulnerables.
La adquisición de dosis busca contribuir al abasto de vacunas durante las próximas temporadas; no obstante, el monto máximo previsto en el contrato y el plazo de suministro hasta 2030 colocan bajo la lupa el costo de la compra y el futuro del proyecto Patria.
Así, mientras México mantiene pendiente la producción de su vacuna nacional, el suministro contra el Covid-19 dependerá de adquisiciones a la industria farmacéutica privada, en un contrato cuyo monto máximo asciende a mil 750 millones de dólares.

